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Elon Musk ¿propietario de twitter o de ti?

A estas alturas de la semana, apuesto que este no es el primer medio en el que lees sobre la noticia, de que, el físico, programador y empresario Elon Musk, ha cerrado la compra de la red social Twitter por la friolera de 41.000 millones de euros.

El debate no es tanto la cantidad que el empresario ha destinado a la compra de esta red social, sino cuál es el interés real que le ha llevado a hacerlo y a darle ese valor.

Pues bien, según sus propias palabras, y abanderando la libertad de expresión y la verdad, dice lo siguiente: “La libertad de expresión es la base de una democracia que funcione y Twitter es la plaza pública digital donde se debaten asuntos vitales para el futuro de la humanidad”.

Pero… ¿son estas realmente sus únicas intenciones con la plataforma?

Como todos sabemos la información es poder y tanto Google como nuestras redes sociales saben más de nosotros que alguno de nuestros familiares más cercanos, o en ocasiones que de nosotros mismos.

¿Un gran empresario como Elon Musk realmente busca nuestra libertad de expresión y formar una red social libre para opinar, y como él dice “divertirse al máximo»?

¿O está comprando nuestra libertad? No seré yo quien juzgue el uso de datos para la venta de productos, que pueden ser de nuestro interés, o para adecuar los mensajes publicitarios, teniendo en cuenta mis gustos y preferencias, pero sí creo que debemos ser críticos y estar atentos a cómo y para qué se les da uso a nuestros datos, y bajo qué valores.

¿Tú qué opinas?

Carolina Santiago, Directora de Cuentas

Del online al offline a través de envíos creativos

Uno de los retos actuales es trasladarnos del mundo digital a la «vida real», ya que muchas veces necistamos estar en el plano offline para que se materialicen nuestras ventas. Esto se puede hacer de varias maneras, hoy hablaremos de una, los envíos creativos.

En el mundo de las redes sociales a menudo se realizan acciones que implican Influencers, los cuáles reciben normalmente en sus casas un producto de una marca y luego cuentan sus experiencias (unos mejor y otros peor) al verlos y utilizarlos.

Pero esa «recepción del producto» puede hacerse de forma mecánica o mediante una experiencia que haga que la recepción en sí misma forme parte de la acción.

Si lo hacemos de forma mecánica y sin ganas, el Influencer recibirá en su casa una caja de embalar, probablemente proveniente directamente del almacén, y abrirla no le hará más ilusión que el hecho de ordenar las bolsas de la compra del supermercado.

Pero también podemos preparar un envío creativo, en el que el receptor encontrará, en una caja bonita preparada para la ocasión, además del producto que queremos enviarle, una serie de objetos complementarios que ayuden a poner en valor ese regalo. Por ejemplo, si queremos enviarle unos nuevos cereales para el desayuno, podemos complementar el envío con un bol con el logo de nuestra empresa, una cuchara a juego y un mini brick de leche de avena (¡recordad que un buen influencer solo bebe «leches» vegetales!)

Este barniz se acompañaba de unas tablas de madera para realizar un árbol de Navidad

Un envío de este estilo provocará seguramente que la persona en cuestión comience a publicar en sus redes el mismo «unboxing» y que en general su experiencia sea muy positiva y por lo tanto la marca salga beneficiada.

Esta marca de jardinería enviaba los productos necesarios para plantar unas semillas

Obviamente un envío creativo necesita más recursos que enviar el paquete directamente desde el almacén, pero creemos que en la mayoría de ocasiones el esfuerzo se verá recompensado con una imagen de marca que saldrá ampliamente beneficiada, tanto a ojos del Influencer como de sus miles de seguidores.

Ignacio Casasnovas, Houser & Houser – Área Digital

 

El «ruido» o cómo medir a día de hoy una acción en Redes Sociales

El Director de Marketing de hoy en día a menudo ni mira la publicación que se ha hecho en Instragram o cuál era el objetivo de la última campaña. Es muy común que su vista se centre en el número de seguidores, y de ahí como máximo mire de reojo el alcance o los likes conseguidos en el último post. ¿Es esta una buena práctica?

Cuando llegaron las redes sociales corporativas todo el mundo estaba encantado porque por fin podrían medir de forma exacta el resultado de sus acciones. Nadie sabe exactamente cuantas personas ven un anuncio en la tele o lo escuchan en la radio, pero en Facebook podemos saber cuantas mujeres de 30 años hemos alcanzado con nuestra última promoción en un post. ¿Es esto una manera correcta de verlo?

La realidad es que cuando hacemos un anuncio en la TV o en la radio, a pesar de no tener datos muy concretos de lo que pasa, «sabemos cómo ha ido». Si somos unos profesionales del sector, tenemos un instinto que, en base a los inputs recibidos (percepción en la calle, leyendo medios del sector, escuchando una conversación, hablando con los comerciales…) , nos permite saber el éxito o no de esa campaña.

Esto es algo que con las Redes y sus métricas hemos ido perdiendo poco a poco, pero quizás de manera parcialmente errónea.

Los seguidores y el alcance y los likes se tienen que mirar, pero sin olvidarse del «ruido». Porque hay cosas más importanes que 1000 seguidores arriba o abajo, es más importante si la campaña ha conseguido realmente incidir entre la población. Eso se puede mirar por ejemplo en los comentarios, donde es muy diferente que alguien ponga un smiley que ver algo como «Me parece brutal esta camisa, mi pareja estará genial cuando se la regale. ¿La vendéis online?». O leyendo conversaciones privadas de los usuarios con el Community Manager, dónde éste último puede aportar información valuosa como alguien que le diga «Solo quería felicitaros por vuestro último post, me ha alegrado el día». O no digamos si alguna persona relevante nos meciona sin haberle pagado por ello.

Y además, también como ocurría antes con la TV, estando atento si en una comida o en un evento o donde sea se menciona nuestra última acción.

Y es que los seguidores o el alcance no aumentan la facturación de la empresa. Ni siquiera las ventas que hagas a través de las redes sociales (casi siempre pocas en comparación con otros canales) van a afectar a la facturación de la empresa. Pero si la gente, si los consumidores, si la calle hace ruido alrededor de tu marca, seguramente la cuenta de resultados será positva. En Roldós os podemos ayudar a ello.

Houser & Houser, Marketing Digital

Cómo destacar en Instagram ante miles de cuentas con miles de posts

La mayoría de marcas quieren estar en Instagram y salir triunfantes en el intento, pero a veces olvidamos que junto a nuestras publicaciones, cada cliente potencial sigue a cientos de cuentas que tratan de conseguir exactamente lo mismo. Y el usuario no tiene tiempo de verlo todo, así que hay que destacar de alguna manera u otra.

Nuestros consejos:

Hazte reconocible

La mayoría de publicaciones son vistas en apenas unos segundos, a veces ni eso. Es por ello que es una buena práctica que nuestro seguidor nos reconozca rápidamente al ver la publicación. Al menos esos dos segundos de tener la marca en la mente no nos los quitará nadie.

Está claro que la cosa va de joyas, en concreto de Tiffany & Co

Se novedoso

En las redes «ayer» es el pasado. Hay que comunicar novedades, actualidad… si tienes un producto o un servicio de hace un año… o le das un nuevo aire o entonces mejor déjalo para el Catálogo Anual (aprovechamos, es importante no confundir Instagram con un Catálogo de productos).

Nada de las fotos que utlizamos en el Catálogo de Productos para Distribuidores

Se original

Para destacar entre la competencia (el resto de cuentas que siguen nuestros seguidores) hay que ser mínimamente original, no vale hacer «lo que hace todo el mundo». Y además esta originalidad ha de evolucionar, porque sino de aquí pocos meses dejará de serlo. Todo un reto.

Hay que buscar algo que nos haga salir mínimamente del camino habitual

Se selectivo

Siendo realistas, es muy complicado publicar dos veces cada día y mantener el listón algo durante mucho tiempo. Aconsejamos publicar menos pero mejor. Y si la publicación sale buena, apostar por ella con una buena dosis de promoción.

Mejor un post semanal muy bueno que 10 mediocres

Invierte recursos

Todo esto no se puede conseguir con bancos de imágenes y fotos en la oficina con el móvil. Si de verdad quieres apostar por Instagram, hay que invertir en creatividad, producción y diseño.

Un fotógrafo, unos modelos… ¡recursos!

 

Si sueñas con una cuenta de Instagram TOP, contacta con nosotros y junto con nuestros partners digitales de Houser & Houser podemos crear algo grande.