El mes de junio en nuestro calendario está dedicado al cine, un medio que ha sabido evolucionar con el paso de los años sin perder aquello que lo hace único: su capacidad para emocionar, sorprender y reunir a las personas alrededor de una historia. En esta ocasión compartimos protagonismo con @014 media, una compañía con la que mantenemos una excelente relación profesional y que nos acompaña en este homenaje a uno de los grandes referentes de la comunicación y el entretenimiento.
Ruth Martí, de 014 Media, con Carol Santiago y Eli Viñas, de nuestro equipo.
Vivimos en una época en la que el consumo audiovisual es más abundante que nunca. Tenemos acceso inmediato a miles de contenidos, plataformas y formatos, disponibles en cualquier momento y desde cualquier dispositivo. Sin embargo, en medio de esta transformación constante, el cine sigue conservando un valor diferencial. Ir al cine continúa siendo una experiencia. No se trata únicamente de ver una película, sino de dedicar un tiempo a disfrutarla en un entorno pensado para ello, compartiendo emociones con otras personas y dejando fuera, al menos durante un rato, las distracciones que forman parte de nuestro día a día. Porque al cine, se va. Y para ello es necesario intención y predisposición.
Quizá por eso sigue siendo uno de los medios más apreciados por el público. La gran pantalla mantiene intacta su capacidad para generar expectación y convertir un estreno en un acontecimiento cultural. Y este mes es una oportunidad perfecta para comprobarlo gracias a una nueva edición de la Fiesta del Cine, una iniciativa que volverá a llenar las salas de espectadores de todas las edades. Del 8 al 11 de junio, cientos de cines de toda España ofrecerán entradas a precios reducidos para fomentar el acceso a la cultura y acercar aún más la experiencia cinematográfica al gran público. La propuesta llega, además, en un momento especialmente atractivo para los aficionados al séptimo arte; la cartelera actual y los próximos estrenos ofrecen alternativas para todos los gustos: desde grandes producciones de acción y aventura hasta películas familiares, animación, comedia o propuestas dirigidas a los espectadores más cinéfilos.
Pero si el cine continúa siendo relevante para millones de espectadores, también lo es para las marcas. Mientras que otros medios compiten constantemente con notificaciones, segundas pantallas o múltiples estímulos simultáneos, el cine proporciona un espacio en el que el espectador está concentrado, receptivo y dispuesto a disfrutar de la experiencia. Esa combinación convierte a la publicidad cinematográfica en una herramienta especialmente eficaz para generar notoriedad, recuerdo y vinculación emocional. La atención es un 90,2% más activa que en otros medios ya que los espectadores están relajados y predispuestos a recibir el contenido. No es casualidad que la inversión publicitaria en cine haya mostrado una evolución positiva durante los últimos años. Los anunciantes son cada vez más conscientes de la importancia de la calidad del impacto y no únicamente de la cantidad. Llegar a una audiencia que presta atención real al mensaje es un activo cada vez más escaso y, precisamente por ello, más valioso.
A ello se suma otro factor relevante: la capacidad del medio para conectar con públicos muy distintos. Familias, jóvenes, adultos y espectadores habituales encuentran en las salas propuestas adaptadas a sus intereses. Esta diversidad permite desarrollar estrategias de comunicación muy segmentadas y aprovechar la afinidad entre determinados contenidos y los públicos a los que las marcas desean dirigirse.
Y es que el cine sigue representando algo que resulta difícil de medir con estadísticas: la capacidad de crear recuerdos compartidos. Todos conservamos en la memoria alguna película que vimos en pantalla grande, alguna escena que nos emocionó o alguna historia que comentamos durante días después de salir de la sala. ¿Quién no recuerda la primera película que fue a ver al cine? ¿O aquella que fue a ver con su primer amor? ¿O tal vez cuando se fue del cine a media película? Esa huella emocional es parte de la fortaleza del medio y explica por qué continúa ocupando un lugar destacado tanto en la vida de las personas como en los planes de comunicación de muchas empresas.
Desde @Roldós Media seguimos creyendo en el valor de los medios capaces de generar experiencias memorables y conexiones auténticas con las audiencias. El cine es, sin duda, uno de ellos. Mientras contamos los días para que empiece la Fiesta del Cine, vamos a estudiarnos la cartelera.
En @Roldós Media damos la bienvenida al mes de mayo poniendo el foco en uno de los medios con mayor capacidad de conexión y credibilidad dentro del panorama publicitario: la radio. Tuvimos la oportunidad de visitar las instalaciones de Grupo COPE, conocer de cerca el trabajo de sus equipos y compartir una jornada con profesionales que viven el medio con la misma pasión con la que millones de oyentes lo siguen cada día. La visita nos confirmó algo que desde hace años vemos reflejado en las campañas de nuestros clientes: la radio sigue siendo un medio extraordinariamente fuerte. En un entorno cada vez más fragmentado y saturado de impactos, continúa manteniendo una relación única con la audiencia, basada en la confianza, la cercanía y la capacidad de acompañar al oyente en su rutina diaria.
Los datos actuales respaldan el gran momento que vive el medio. Según la última ola del EGM, la radio reúne ya a 23,4 millones de oyentes diarios en España y alcanza al 76% de la población cada mes, cifras que consolidan su enorme capacidad de conexión y cobertura. Además, la radio generalista ha alcanzado en 2025 su mejor dato histórico, superando por primera vez los 13 millones de oyentes diarios. La audiencia sigue respondiendo a un medio que ofrece inmediatez, información, entretenimiento y compañía de una manera muy difícil de replicar en otros formatos.
También podéis mencionar que, según InfoAdex, mientras otros medios tradicionales muestran retrocesos, la radio mantiene una evolución mucho más estable gracias a su capacidad de adaptación al entorno digital y al crecimiento del audio online
También la inversión publicitaria confirma el buen momento del sector. Los últimos datos publicados por InfoAdex muestran que la radio continúa creciendo dentro del mercado publicitario español y consolida su posición como uno de los medios más eficaces para las marcas. De hecho, hace justo un año, en mayo de 2025, la radio y el audio digital fue uno de los medios que incrementó inversión respecto al año anterior.
Mientras otros soportes sufren una mayor fragmentación de atención, la radio mantiene niveles muy altos de recuerdo publicitario y afinidad con la audiencia. Y quizá ahí esté una de las claves de su fortaleza: la radio no interrumpe, acompaña. Forma parte de la vida cotidiana de las personas de una manera natural y cercana. Está presente en los desplazamientos, en el trabajo, en casa o incluso a través de los nuevos formatos digitales. Esa presencia constante genera un vínculo emocional que convierte cada mensaje en algo más relevante y más humano.
Durante nuestra visita a Grupo COPE pudimos comprobar cómo esa conexión sigue construyéndose cada día gracias a equipos capaces de combinar experiencia, agilidad e innovación. Detrás de cada programa hay una maquinaria perfectamente coordinada que trabaja en tiempo real para ofrecer contenidos de calidad y mantener una relación directa con la audiencia. Además, en un contexto donde la credibilidad se ha convertido en un valor diferencial, la radio continúa siendo uno de los medios que genera mayor confianza tanto para los oyentes como para las marcas. Y eso, en comunicación, tiene un valor enorme.
En Roldós Media creemos en los medios que evolucionan sin perder su esencia. Y la radio es precisamente eso: un medio capaz de adaptarse a los nuevos tiempos manteniendo intacta su capacidad de conectar con las personas. Gracias. Andres Muniera i Cristina Montori por recibirnos así de bien. Es un placer trabajar con vosotros.
Acabada la Semana Santa y nuestras merecidas vacaciones, en @Roldós Media continuamos con nuestro calendario anual. Después de poner el foco en la prensa, las revistas y la radio en meses anteriores, abril lo dedicamos a un medio que ha sabido adaptarse como pocos a los nuevos tiempos: la publicidad exterior. Y lo hacemos junto a Clear Channel, un partner con el que no solo compartimos proyectos, sino también una forma de entender la comunicación basada en la innovación, la cercanía y la confianza, unos términos que tenemos muy interiorizados tanto en nuestra filosofía empresarial como en nuestro modelo de negocio. La sesión de fotos que realizamos con su equipo refleja precisamente eso: profesionalidad, complicidad y una visión compartida sobre hacia dónde evoluciona el sector. Y es que la publicidad exterior ha sido tradicionalmente sinónimo de cobertura y notoriedad. Su capacidad para impactar a grandes audiencias en entornos urbanos la ha convertido en una pieza clave dentro del mix de medios, y lejos de lo que algunos creen, está más en forma que nunca. Hoy, además, los datos respaldan su relevancia: según diferentes estudios del sector, más del 80% de la población recuerda haber visto publicidad exterior en la última semana, y su índice de recuerdo publicitario se sitúa entre los más altos, especialmente cuando se combina con otros canales. Pero lo más interesante es que este alcance masivo ya no está reñido con la segmentación ni con la precisión. En los últimos años, la digitalización ha impulsado una auténtica revolución en el medio exterior. El DOOH (Digital Out Of Home) ha permitido pasar de impactos estáticos a experiencias dinámicas, adaptadas y mucho más relevantes para el usuario. Hoy es posible planificar campañas que se ajustan en tiempo real en función de múltiples variables: desde la hora del día hasta factores contextuales como el clima, la ubicación o incluso el comportamiento del público. Esto no solo mejora la eficacia de las campañas, sino que también abre nuevas oportunidades creativas. Las marcas pueden contar historias de forma más flexible, conectar mejor con su audiencia y reforzar su presencia de manera coherente con el resto de su ecosistema digital. Además, la incorporación de herramientas de medición más avanzadas permite estimar coberturas, impactos y perfiles de audiencia con un nivel de detalle impensable hace solo unos años, y esta mejora permite que cualquier planificación de medios sea mucho más sólidos. Y, no nos engañemos, eso es lo que buscan nuestros clientes: datos reales que permitan tomar decisiones con menos porcentaje de riesgo. En este contexto, Clear Channel se posiciona como uno de los actores clave en la transformación del medio. Su apuesta por la digitalización, la calidad de sus soportes y su capacidad para ofrecer soluciones integradas lo convierten en un partner estratégico para cualquier campaña. Y es que, un entorno cada vez más fragmentado, donde la atención del usuario se reparte entre múltiples canales, la publicidad exterior aporta algo diferencial: presencia constante en el mundo real. Lejos de competir con el entorno digital, lo complementa y lo amplifica. De hecho, diversos estudios apuntan a que las campañas que combinan exterior con medios digitales incrementan significativamente su eficacia, mejorando tanto el recuerdo como la intención de compra. En Roldós Media lo hemos podido comprobar con clientes muy diferentes entre sí, pero con unos objetivos comunicacionales similares. Trabajar con el equipo de Clear Channel es, además, una experiencia que va más allá de lo profesional.
José Manuel Casasnovas, Carlota Bernadó (Clear Channel) y Borja CasasnovasNisa Domínguez, Carlota Bernadó (Clear Channel) y Borja CasasnovasJosé Manuel Casasnovas, Carlota Bernadó (Clear Channel) y Borja Casasnovas
Desde Roldós Media queremos tomarnos un momento para felicitar a Publicis Media y al resto de grupos que han destacado en el reciente ranking global de agencias de medios. Este año, Publicis Media -con el impulso de redes como Starcom- ha liderado el nuevo negocio mundial. Lo contaban MarketingDirecto, Anuncios y IPMark. Y el mensaje era claro: vuelven a estar en lo más alto. No como algo puntual, sino como la confirmación de una dinámica sostenida.
Las cifras ayudan a entender la dimensión: alrededor de 10.000 millones de dólares en nuevo negocio, una parte muy relevante del mercado global en revisión y una posición destacada frente a otros grandes grupos como WPP o Omnicom Group.
Pero más allá de los números, lo interesante es lo que representan. Porque cuando ves estos datos desde dentro del sector, no los lees solo como volumen. Los lees como contexto. Como señal de hacia dónde se mueve la industria y de quién está marcando el ritmo en el terreno global.
Y es ahí donde esta historia conecta con nosotros. En Roldós Media llevamos años acompañando a nuestros clientes en la evolución de sus marcas. Hemos crecido con ellos, hemos visto transformarse el ecosistema de medios y, en muchos casos, hemos estado desde el principio, cuando todo era mucho más simple. Nuestra historia no nace en los grandes rankings internacionales, sino en algo más cercano: relaciones construidas a largo plazo, decisiones que impactan directamente en el negocio y una forma de trabajar donde el conocimiento del cliente no es un dato, sino una ventaja competitiva.
Somos una agencia familiar. Y eso no significa pequeña, sino consistente. Significa continuidad. Significa implicación y significa una manera de entender el servicio donde la estrategia y la confianza van de la mano. Con el tiempo, ese modelo ha crecido, se ha profesionalizado y se ha adaptado a un entorno cada vez más complejo, sin perder lo que lo hace diferencial. Por eso, cuando miramos a Publicis Groupe o a cualquier otra agencia de estas dimensiones, no lo hacemos desde la comparación, sino desde la perspectiva. Ellas operan en un entorno donde cada pitch puede redefinir grandes cuentas a escala internacional. Donde la coordinación global, la integración de datos y la capacidad tecnológica son factores determinantes. Es otro tipo de exigencia, otra escala de operación.
La nuestra es distinta. Ni mejor, ni peor, distinta (como dirían algunos). Trabajamos en un espacio donde la proximidad, la agilidad o el criterio que da la experiencia tienen un peso decisivo. Donde cada proyecto importa por su impacto real, no solo por su volumen. Donde cada cliente es igual de importante, sin tener en cuenta las cifras que aparecen en las órdenes de compra. Donde la relación con el cliente sigue siendo el centro de todo.
Y lo relevante es que ambas formas de trabajar no solo conviven, sino que aportan valor al conjunto del mercado. Porque mientras los grandes grupos marcan el ritmo global, también elevan el nivel de toda la industria. Y eso nos obliga a todos a evolucionar, a cuestionarnos y a mejorar. Y cuando decimos a todos, es así. Es una influencia bidireccional.
Desde aquí, esa lectura solo puede ser positiva. Por eso esta felicitación no es estratégica ni forzada. Es profesional. Es honesta. Reconocer el trabajo bien hecho forma parte de este negocio, igual que defender el propio modelo. Y en ese equilibrio es donde creemos que está el valor.
Nosotros seguiremos construyendo desde nuestra posición, con nuestros clientes y con una forma de hacer que no depende del tamaño, sino del compromiso.