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A estas alturas de la semana, apuesto que este no es el primer medio en el que lees sobre la noticia, de que, el físico, programador y empresario Elon Musk, ha cerrado la compra de la red social Twitter por la friolera de 41.000 millones de euros.

El debate no es tanto la cantidad que el empresario ha destinado a la compra de esta red social, sino cuál es el interés real que le ha llevado a hacerlo y a darle ese valor.

Pues bien, según sus propias palabras, y abanderando la libertad de expresión y la verdad, dice lo siguiente: “La libertad de expresión es la base de una democracia que funcione y Twitter es la plaza pública digital donde se debaten asuntos vitales para el futuro de la humanidad”.

Pero… ¿son estas realmente sus únicas intenciones con la plataforma?

Como todos sabemos la información es poder y tanto Google como nuestras redes sociales saben más de nosotros que alguno de nuestros familiares más cercanos, o en ocasiones que de nosotros mismos.

¿Un gran empresario como Elon Musk realmente busca nuestra libertad de expresión y formar una red social libre para opinar, y como él dice “divertirse al máximo”?

¿O está comprando nuestra libertad? No seré yo quien juzgue el uso de datos para la venta de productos, que pueden ser de nuestro interés, o para adecuar los mensajes publicitarios, teniendo en cuenta mis gustos y preferencias, pero sí creo que debemos ser críticos y estar atentos a cómo y para qué se les da uso a nuestros datos, y bajo qué valores.

¿Tú qué opinas?

Carolina Santiago, Directora de Cuentas