por Roldós | Mar 6, 2013 | Roldós
Algunos diarios de principios del siglo XX iniciaron lo que luego se convertiría en una práctica habitual en Barcelona: el uso de grandes pizarras colgadas en sus respectivas fachadas para transmitir la información más relevante. Por aquél entonces, la tecnología era prácticamente inexistente, por lo que cualquier iniciativa capaz de captar la atención de los barceloneses y proporcionar notoriedad al diario -algo que acababa repercutiendo en las ventas- era más que bienvenida.

Aunque La Veu de Catalunya ya había utilizado este soporte con anterioridad, fue Las Noticias el diario que consiguió mayor éxito en la década de 1920. Fundado por don Rafael Roldós Viñolas en el año 1896, el diario – por esas fechas a manos de sus descendientes Rafael y Ruperto Roldós – adquirió gran notoriedad gracias a la incorporación de varias pizarras en la fachada de su sede en la Rambla de los Estudios, 6. De este modo, los días que se celebraba algún evento deportivo el rotativo conseguía congregar a centenares de curiosos que querían conocer de primera mano todos los acontecimientos al respecto y comentar los resultados con otros ciudadanos.

Tal fue la notoriedad que llegó a alcanzar que hasta la prensa satírica, deportiva y generalista de la época se hacía eco de ello e, incluso, utilizaba la información escrita en las pizarras de Las Noticias como fuente de información veraz. Popularmente tomaron el nombre de “les pissarres de can Roldós” ya que la sede del diario compartía edificio[1] con la agencia de publicidad Roldós y Compañía (propiedad ambos negocios de la familia Roldós). Asimismo, parece ser que este fenómeno dio paso a lo que todos conocemos por “tertulias de las Ramblas”.
Como era de esperar, esta iniciativa fue posteriormente utilizada por otros medios que habían visto la notoriedad de tan ingeniosa hazaña. El diario La Rambla, fundado en 1930 y ubicado en la Rambla de Canaletes número 13, utilizó también esta herramienta como reclamo consiguiéndose hacer con el favor del público. Según los historiadores, la amplia concentración de aficionados en la sede del diario dio paso a las celebraciones de las victorias blaugrana en la famosa fuente de Canaletes (ubicada frente al diario). De entre todas las leyendas existentes, parece ser que esta es una de las más consolidadas (por su veracidad). En cambio, de este diario también se ha dicho que fue pionero en el uso de las pizarras como soporte informativo, pero cronológicamente es totalmente imposible ya que otros medios lo habían hecho con anterioridad.

En definitiva, parece ser que Las Noticias fue uno de los máximos responsables de la celebración de las famosas “tertulias de las Ramblas” mientras que La Rambla lo fue de las celebraciones del F. C. Barcelona frente a la fuente de Canaletes.
Como todos sabemos, muchas son las leyendas que circula sobre la ciudad de Barcelona, y muy especialmente sobre las Ramblas. Algunas de ellas quedarán siempre en entredicho, pero otras caen por el propio devenir del tiempo, algo de lo que difícilmente podremos escapar. Unidos ambos por el denominador común de la leyenda, los dos diarios deberán aprender a convivir en la historia de las Ramblas, la calle más emblemática de la ciudad que permite albergar a cualquier huésped digno de alojarse en ella.
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[1] Este edificio también era conocido como “El Palacio de Las Noticias”. Actualmente se halla el Hotel Montecarlo.
por Roldós | Ene 9, 2013 | Publicidad y medios
Los avances propios de la sociedad, acelerados por la irrupción de las nuevas tecnologías, han provocado cambios de hábitos en las personas. Aunque esto ocurre en todos los ámbitos y disciplinas habidos y por haber, nos centraremos en el modo de felicitar la Navidad. Ahora que aún tenemos recientes estas fechas, nos parece oportuno revisar cómo y cuánto hemos cambiado al respecto.

Felicitacion de Navidad de Roldós – 1963
Aunque para algunos no significan nada, para otros son días muy especiales. Es precisamente este segundo grupo quien dedica más empeño en transmitir a sus seres queridos los mejores deseos para estas fechas y para el nuevo año. Antiguamente se hacía mediante el envío de postales navideñas. En ocasiones eran la única herramienta existente para felicitar las fiestas a aquellos que estaban lejos y, otras veces, era un elemento redundante para llegar a las personas con las que sí había un contacto diario y, por tanto, ya se había felicitado previamente en persona. En estos casos, la estima hacia el prójimo se comunicaba reiterativamente.
A día de hoy, la mayoría de nosotros seguimos recibiendo felicitaciones de Navidad. Eso no ha cambiado. Lo que sí se ha visto completamente alterado es el modo de hacerlo; se ha suprimido el correo postal (qué gran pérdida para Correos). Y es una lástima porque ya no tenemos con qué re-adornar los árboles de navidad, ni el recibidor de las casas. Esas magníficas postales (en su mayoría de formato díptico) se han cambiado por correos electrónicos con imágenes, textos, vídeos o links.

Felicitacion de Navidad de Roldós – 1968
Y este cambio no sólo ha afectado a las personas de a pie, sino también, y muy especialmente, a las empresas. Atentas siempre a cualquier tendencia, las compañías han sabido utilizar esta herramienta de comunicación para afianzar las relaciones para con sus clientes y proveedores. Era un gesto que implicaba sentimiento, que se realizaba de forma personalizada y que a todos gustaba recibir. Ahora, aunque las felicitaciones siguen siendo “personalizadas” (cuyo envío es gestionado por aplicaciones informáticas) ha adquirido el olor propio de la tecnología, un olor frío y oscuro que poco tiene que ver con estas fechas (cada vez más calurosas, por otro lado). Sin embargo, en el caso de las compañías, nos atreveríamos a decir que este cambio se debe a otro factor. No es simplemente una cuestión de evolución, sino también de imagen. Se trata de reducir costes, se trata de ser sostenibles, se trata estar comprometidos… en definitiva, de transmitir una imagen de sensibilidad hacia el entorno para que los públicos externos e internos tengan una buena percepción de la empresa.

Felicitacion de Navidad de Roldós – 1989
Pero como todos sabemos, las modas son cíclicas, lo que hace pensar que quizás un día nos cansemos de ser modernos. Será entonces cuando volvamos al papel y a felicitarnos las fiestas con hermosas postales navideñas. Por si acaso, nosotros guardamos algunos sellos y algo de espacio en el escritorio.
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Aquí podéis ver la felicitación de Roldós para este 2013.
por Roldós | Dic 13, 2012 | Nosotros
Hoy 13 de diciembre de 2012 estamos de enhorabuena en Roldós. La Vanguardia de hoy dedica a nuestro fundador Rafael Roldós tres cuartos de página en el suplemento diario Vivir.
En el artículo, Lluís Permanyer da un repaso histórico a la evolución de nuestra empresa, fundada en 1872, centrado en la figura de Rafael Roldós, desde sus inicios hasta el momento en que cedió la batuta de la empresa a sus hijos.
Hoy, ciento y bastantes años después, algunos de sus tataranietos siguen trabajando con nosotros, con ideas y energías renovadas.
Os dejamos con el artículo: [se puede leer con letra más grande pinchando aquí]

por Roldós | Oct 17, 2012 | Publicidad y medios
Crear es producir algo de la nada. Eso es lo que hicieron los primeros agentes publicitarios españoles durante la segunda mitad del siglo XIX. Fue por aquél entonces cuando un pequeño número de expertos decidieron profesionalizar su actividad y dedicarse por entero a ella. El saber hacer adquirido tras largos años de experiencia como corredores de anuncios en solitario, les animó a estructurarse bajo un organigrama empresarial y crear sus propias agencias de publicidad. Estas personas fueron capaces de dejar atrás sus miedos para actuar con valentía, coraje y visión, y todo ello con un único objetivo: crear.
Nacía una estructura sólida de algo que hasta entonces era un organigrama unipersonal. Como muy bien relata el célebre historiador Raúl Eguizábal en relación a los inicios de la actividad, “tuvo unos difíciles comienzos, pues los anuncios –como se llamaba por entonces a la publicidad– eran considerados un gasto suntuoso, y no era fácil convencer a los anunciantes de que podía ser un dinero bien empleado”.[1]

La Agencia Roldós y Cª fue una de las pioneras en España.
Hoy, 150 años más tarde y en plena madurez de la profesión, se habla de personas y proyectos emprendedores, llegándose a lanzar incluso campañas para su fomento. Según informa el semanario Anuncios con fecha de 8 de octubre,[2] la Asociación Europea de Agencias de Comunicación (EACA) ha puesto en marcha This is my future, una campaña de apoyo a los jóvenes emprendedores europeos, cuyo objetivo es conseguir 500.000 nuevos negocios, algo nada fácil en proyectos enmarcados en una disciplina que se encuentra inmersa en una doble crisis: la económica y la propia del sector.
Con esta campaña se pretende motivar a los jóvenes con talento e incentivarles para que tiren adelante sus proyectos. Las vicisitudes económicas y laborales actuales han provocado una merma en la materialización de las iniciativas empresariales ya sea por la falta de recursos o por exceso de miedo.

Según la RAE, una persona emprendedora es aquella que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas. Asimismo, se entiende por «emprender»: acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro, mientras que «reemprender» es continuar una acción que se había interrumpido.
Ante estas definiciones, ¿no sería conveniente distinguir entre emprender y reemprender? El debate se establece en base a esta línea cronológica que separa estas dos realidades. Teniendo en cuenta que recrear es producir algo de nuevo, ¿no sería más correcto, en el período actual, hablar de «recreación» o incluso de «reemprender»?
En la década de 1850 no había nada inventado. Por no haber no había ni profesión. Estos primeros agentes mucho tuvieron que batallar para crear las primeras agencias de publicidad sin ningún referente ante el que inspirarse. Y no sólo eso; tuvieron que embarcarse en una ardua lucha para convencer a aquellos que no creían en las bondades de una publicidad incipiente y desconocida.
Ahora, en cambio, el tablero está sobre la mesa. Se pueden cambiar las fichas, el número de jugadores y hasta las reglas de juego, pero el terreno sobre el que caminar ya está asfaltado. Nos encontramos en un entorno en el que caerse es sencillo, pero levantarse todavía lo es más. Merece la pena comprender el significado real de las palabras y ver que en pleno siglo XXI lo que podemos hacer es recrear una creación ya existente, o lo que es lo mismo, iniciar un nuevo proyecto, no una nueva profesión. Y para ello no hace falta nada más que voluntad. Dejemos a un lado el miedo y adoptemos una actitud de valentía. El miedo no define a los emprendedores, por muy negro que sea el entorno.
Dicho esto, ¡que siga el juego!
[1] EGUIZÁBAL, R. Historia de la publicidad. Barcelona: Eresma&Celeste, 1998, p. 449.
[2] Anuncios. (2012). “La Asociación Europea de Agencias lanza una campaña de apoyo a los jóvenes emprendedores”. Anuncios (núm.1434, 8-14 octubre, pág. 2).