Septiembre tiene algo especial. Es el mes de volver, de poner en marcha nuevos proyectos, de hacer balance de lo que hemos dejado atrás y, sobre todo, de mirar hacia adelante. Después del paréntesis del verano, la actividad vuelve a coger ritmo y las marcas retoman sus estrategias de comunicación con nuevos objetivos, nuevos retos y, muchas veces, nuevas maneras de hacer las cosas.
Y precisamente por eso, septiembre nos parece el mes perfecto para hablar de reinventarse, y ya adelantamos que nosotros también estamos en ello. En la fotografía de nuestro calendario de este mes nos acompañan dos profesionales del Grupo Zeta, con quienes Roldós Media mantiene desde hace muchos años una relación profesional estrecha, sólida y basada en la confianza. A lo largo de todo este tiempo hemos trabajado juntos en campañas muy diferentes, para clientes y objetivos muy diversos. Campañas de notoriedad, de cobertura, de proximidad, acciones especiales… Porque sí, cada campaña es diferente, aunque sean de la misma cuenta. Nuestra relación se ha ido construyendo campaña a campaña, lo que demuestra que, en publicidad, tan importante como encontrar el soporte adecuado es contar con partners que conozcan el mercado, entiendan las necesidades de cada anunciante y sepan adaptarse.


Pero si hay algo que define especialmente la trayectoria del Grupo Zeta es precisamente esa capacidad de adaptación al cambio. El sector de los medios de comunicación ha vivido una transformación enorme durante los últimos años. La digitalización, los nuevos hábitos de consumo de información, la fragmentación de las audiencias y la evolución de la inversión publicitaria son algunos de los factores que han obligado a los grandes grupos de comunicación a replantearse modelos que durante décadas habían funcionado de una determinada manera. Grupo Zeta no fue ajeno a esta transformación. En 2019, Prensa Ibérica adquirió el Grupo Zeta, incorporando a su estructura cabeceras como El Periódico de Catalunya, El Periódico de Aragón, El Periódico de Extremadura, Mediterráneo, Córdoba, Sport y La Grada, además de una docena de revistas. Aquella operación supuso mucho más que un cambio de propiedad. Significó la integración de marcas, equipos, audiencias y capacidades dentro de un grupo que ha ido evolucionando hacia un modelo claramente multimedia.
Hoy Prensa Ibérica reúne más de 40 marcas de información y entretenimiento y combina periódicos y revistas con sus correspondientes plataformas digitales, además de radio y televisión local. Y aquí está, para nosotros, la parte más interesante de esta historia. Reinventarse no significa dejar de ser quien eres. Significa saber qué debes conservar y qué debes cambiar para seguir siendo relevante. En este sentido, las cabeceras mantienen su identidad, su conocimiento del territorio y la relación con sus lectores, pero al mismo tiempo han tenido que incorporar nuevos formatos, nuevos canales y maneras de llegar a las audiencias. Para quienes trabajamos en planificación de medios, esta evolución es especialmente importante. Porque cuando proponemos una campaña a un cliente ya no pensamos únicamente en «comprar prensa». Pensamos en cómo una marca puede aprovechar el valor de una cabecera, su credibilidad, su capacidad de segmentación y su conocimiento de una determinada audiencia, combinándolo con sus activos digitales y con otros formatos y canales.
Por ejemplo, una campaña que hace unos años podía plantearse exclusivamente en papel hoy puede diseñarse de manera mucho más transversal: presencia en la edición impresa, formatos digitales, contenidos especiales, acciones vinculadas a una cabecera concreta o soluciones que permitan ampliar la cobertura y la frecuencia de contacto con el público objetivo.
Y ahí es donde la relación entre Roldós Media y el Grupo Zeta —hoy integrado en Prensa Ibérica— cobra todo su sentido. Conocernos desde hace tantos años nos permite hablar el mismo idioma. Sabemos lo que podemos pedirles, conocemos sus posibilidades y, sobre todo, confiamos en que cuando planteamos una necesidad para un cliente encontraremos al otro lado un equipo dispuesto a buscar la mejor solución. Porque la publicidad también es eso: relaciones que se construyen con el tiempo. Este mes queremos poner en valor precisamente a las personas que hay detrás de esas relaciones. A quienes trabajan cada día para que una campaña salga adelante, para encontrar el formato adecuado, para adaptar una propuesta o para buscar una solución cuando lo que necesitamos no está en un catálogo.
En Roldós Media seguimos creyendo en la experiencia, pero también en la capacidad de cambiar; en las relaciones de largo recorrido, pero también en las nuevas oportunidades; y, sobre todo, en seguir buscando nuevas maneras de hacer que la publicidad funcione. Porque reinventarse bien no es empezar de cero. Es saber evolucionar sin perder aquello que te hace valioso.