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La máscara electrónica de Chewbacca y la viralidad

Es posible que la historia que os vamos a contar a continuación no sea nueva para vosotros, ya que durante la última semana ha batido todos los récords de alcance en las redes sociales, irrumpiendo incluso en los medios de comunicación de masas, tanto online como offline. Pero es interesante analizarla desde la óptica del marketing, como veremos.

Candence Payne es una madre de familia de Texas acostumbrada a compartir sus anécdotas del día a día con sus seguidores en Facebook. El jueves pasado, Candence decidió usar la nueva función Facebook Live, que permite compartir vídeo en directo con tus contactos, para mostrar a sus amigos algo cotidiano y excepcional al mismo tiempo.

Tras acudir a una tienda Kohl’s a devolver algunas piezas de ropa que no la habían convencido, vió en un estante un artículo que la enamoró: una máscara electrónica de Chewbacca – el popular personaje de la saga Star Wars – que sincroniza los movimientos de mandíbula con la persona que la lleva puesta, emitiendo su característico sonido.

Candence decidió emitir vídeo en directo para mostrar su entusiasmo por su nuevo juguete que, aunque en un primer momento pensó regalar a sus hijos, finalmente admitió que había comprado para ella misma. Desde el asiento del conductor de su coche, y sin grandes pretensiones, se probó la máscara… Y esto es lo que sucedió:


Quizás fruto del ataque de risa incontrolable de la protagonista, el vídeo empezó a alcanzar una audiencia inaudita. Los vídeos grabados con la opción Facebook Live pueden visualizarse en directo, pero posteriormente también quedan guardados en la galería. Y es precisamente en diferido como el vídeo empezó a viralizarse, horas más tarde.

El vídeo se ha convertido en el más visto de la – aún corta – historia de Facebook Lives, acumulando a día de hoy cerca de 145 millones de reproducciones. Candence se ha convertido ya en casi una celebridad, acumulando miles de nuevos seguidores en muy poco tiempo, siendo invitada por varias televisiones para hacerle entrevistas, convirtiéndose en una embajadora de los productos de Star Wars que vende Kohl’s y recibiendo una placa conmemorativa en las propias oficinas de Facebook mientras era ovacionada por los empleados de esta red social.

Pero más allá de la hilarante anécdota, ¿qué podemos sacar de esta asombrosa historia desde el punto de vista del marketing y la publicidad? En primer lugar, la lección de que la viralidad es algo absolutamente incontrolable. Las marcas pueden favorecer y poner todo a favor de que un contenido se viralice, pero al final la audiencia premia aquello que recibe como único y genuino. En este caso, no parece que se trate de una estrategia previamente planificada por Hasbro o Kohl’s, sin un contenido generado por una usuaria que de repente se convierte en la mayor campaña publicitaria imaginable para este producto.

En este caso ha sido Kohl’s la marca que ha demostrado mayor pericia en detectar este fenómeno y potenciarlo, convirtiendo a Candence en embajadora de la marca y mandándole una colección completa de juguetes de la saga Star Wars para que pueda seguir haciendo vídeos y que otros productos se puedan contagiar de este filón tan goloso. Por otra parte, en el caso de Hasbro no observamos ninguna actividad relacionada con el contenido viralizado en las redes sociales, a pesar de ser la marca más beneficiada al obtener una difusión mundial de su producto.

Pero, ¿realmente incrementarán las ventas de un artículo tras producirse un fenómeno como éste? Eso es algo difícil de decir antes de la publicación de datos oficiales, aunque tenemos precedentes que vendrían a confirmarlo como el pijama de Belén Esteban en Gran Hermano VIP, la chaqueta amarilla del Zara o el vestido que se veía azul o dorado en función de quién lo mirara. En este último caso, por ejemplo, los fabricantes aseguraron haber vendido todas sus existencias en los 30 minutos posteriores a la publicación del primer tweet. Un dato asombroso.

Otro aspecto interesante que podemos analizar es cómo la fama puede incrementar – al menos, de forma temporal – el valor del producto. Si recurrimos a un punto de venta de alcance global como es Amazon, y analizamos todos los cambios de precio del artículo usando el plugin CamelCamelCamel, vemos como el artículo tenía hasta la semana pasada un precio medio de 34€, llegando a costar sólo 29€ durante las pasadas Navidades. Tras el fenómeno viral, el precio actual ha pasado a ser de casi 46€, incrementándose un 30% respecto a su valor medio:

Sin embargo, este precio nos obliga a esperar a que la máscara vuelva a estar en stock, previsiblemente a mediados de junio. En la versión internacional de Amazon algunos proveedores ofrecen la posibilidad de adquirir el artículo disponible en stock y con envío urgente pagando la friolera de 149 dólares. En este caso, podemos observar como en el mercado americano – EEUU ha sido el epicentro de este fenómeno viral – el producto ha llegado a incrementar hasta casi 8 veces su valor.

Sin duda, hay otras formas de hacerse con la famosa máscara. Los actuales poseedores de uno de estos juguetes han visto en el fenómeno viral una posibilidad de hacer negocio, de forma que pueden encontrarse unidades en portales de segunda mano como eBay o aplicaciones como Wallapop, algunas a precios surrealistas.

No sabemos cuánto tiempo durará esta fiebre originada en las redes y potenciada por los medios de masas. Lo que sí sabemos es que, cada vez más, las marcas deben estar preparadas para favorecer y aprovechar estos fenómenos para intentar amortizar al máximo una fama muy efímera.

En Roldós hemos creído que ésta era una buena oportunidad para compartir con vosotros un contenido algo diferente a lo que habitualmente podéis encontrar en este blog, aprovechando además que hoy, día 25 de mayo, se celebra el apodado Día del Orgullo Friki. ¡Esperamos que hayáis disfrutado leyéndolo tanto como nosotros escribiendo sobre ello!

Facebook y la atención al cliente

Como sabréis, Facebook se ha convertido en un canal de atención al cliente más para las marcas, que reciben comentarios, consultas y reclamaciones sobre sus productos y servicios, en ocasiones de forma pública y sin ni siquiera haber dado pie a ello. Es algo incontrolable: cuando se le da al usuario una ventana de participación, éste la utiliza de forma directa, aprovechando las posibilidades de inmediatez que le ofrecen los canales digitales, y más concretamente las redes sociales.

Como era de esperar, Facebook se ha dado cuenta de ello y a lo largo de los últimos años ha habilitado soluciones para que las marcas puedan gestionar mejor esas consultas, dotando las páginas de Facebook de un buzón de mensajería privado que evita que todas esas conversaciones inunden el perfil público, algo que no siempre nos interesa y que puede llegar a afectar seriamente a nuestra reputación online.

Durante los últimos meses la red social ha dado algunos pasos más para mejorar la interacción entre los usuarios y las páginas de Facebook. Estas novedades van claramente a potenciar la mensajería de Facebook Messenger como canal de atención al cliente.

Las novedades que observamos son:

  • Los administradores de la página pueden indicar si están ausentes o disponibles (de forma manual o en función del horario laboral), y configurar respuestas instantáneas para aquellas consultas que lleguen fuera del horario establecido.
  • Podemos guardar respuestas habituales para aquellas preguntas frecuentes. De este modo no tenemos que redactarlas cada vez que queremos responder al usuario.
  • La bandeja de entrada se ha rediseñado, mostrando más información sobre el usuario que nos consulta: conversaciones anteriores, qué interacciones ha hecho con el contenido de nuestra página, etc. Incluso podemos añadir notas y etiquetas sobre el usuario, que serán sólo visibles por otros administradores (esto es útil sobretodo cuando la cuenta es gestionada por un equipo de personas).
  • Además, Facebook ha anunciado que seguirá implementando nuevas funciones en la mensajería de las páginas como transacciones económicas, check-ins, tarjetas de producto, etc.

Y, ¿cómo hacemos llegar a nuestros usuarios hasta una conversación de Facebook Messenger? Pues además del botón habitual en la página de la marca en esta red social, ahora tenemos otras opciones: podemos incrustar una ventana de chat en nuestra página web, o incluso crear un código similar a los QR (pero en un formato nuevo y propio de Facebook llamado Facebook Codes), que leído con esta app de mensajería nos inicie automáticamente una conversación con la marca.

Este código puede ser impreso en el envase de un producto o en una tarjeta de visita para ofrecer una vía de comunicación rápida y directa a los usuarios. Si quieres que te asesoremos sobre cómo tu marca puede aprovechar las redes sociales para conectar de forma más eficaz con tus clientes, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Onlypult, programación de posts para Instagram

En Roldós Publicidad hemos empezado a realizar algunas colaboraciones con varias empresas relacionadas con su presencia en Instagram. A pesar de que este pasado mes de abril se cumplían cuatro años desde la compra de la red social de las fotografías por parte del gigante Facebook, lo cierto es que hay una escasez de herramientas para programar, monitorizar y obtener estadísticas de nuestra actividad en esta red social.

Nosotros probamos varias buscando la más completa y funcional, y te damos algunos datos sobre la que finalmente estamos utilizando para ahorrarte la búsqueda de una solución bastante integral.

Hoy hablaremos de Onlypult, una herramienta cuya función principal es la programación de contenidos para su publicación en Instagram. Es precisamente en esta función en lo que más destaca, ya que aunque parezca extraño no todas las herramientas similares que estuvimos probando cumplían con su cometido.

Esto tiene una explicación, y es que Instagram no permite en su política de uso la publicación de contenidos a su plataforma de manera completamente automatizada. Es decir, que es obligatorio que haya un «paso humano», aunque éste se reduzca a hacer un clic de Publicar sobre un contenido preparado anteriormente.

Este era el sistema que nos proponían muchas otras herramientas, permitiéndonos preparar una programación de contenidos pero no automatizar todo el proceso. A la hora en la que estaba programada la publicación recibíamos una notificación en el móvil y debíamos abrir una aplicación para confirmar la subida.

Esto podría ser una solución para algunos, incluso algunas de estas herramientas son gratuitas, pero desde luego no es una opción para todo el mundo. La comunicación online de una marca exige atender de forma simultánea a muchos frentes, incluso fuera de los horarios habituales, por lo que no siempre podemos estar pendientes de la publicación de un contenido a una hora en concreto. Conviene encontrar un sistema que simplifique este proceso y nos permita ocuparnos de otras cosas, y eso es lo que nos ofrece Onlypult.

Esta herramienta permite la publicación del contenido a la hora que queramos sin necesidad de tener que mediar nosotros en ello, seguramente haciendo uso de su propia plantilla de empleados, que se encargan de dar el «paso humano» por nosotros. Eso hace que el servicio tenga necesariamente un coste, aunque como podrás ver en su página web es bastante asequible y escalable según nuestras necesidades, el número de cuentas que gestionemos, etc.

Para programar un contenido tendrás que proporcionar tanto la imagen o vídeo que deseas subir como el texto que lo acompañará, y elegir una fecha y hora de publicación. Además, Onlypult dispone de sus propios filtros para Instagram, que si bien no son los mismos que los que ofrece la conocida aplicación, también pueden dar un toque único a tus fotografías.

Otra función muy interesante que nos ofrece son las estadísticas, que analizan a nuestra audiencia (número y nivel de crecimiento de seguidores), el nivel de engagement o interacción con nuestro perfil (comentarios, likes) y un apartado de optimización que nos ayudará a saber qué día de la semana, a qué hora y con qué hashtags nos conviene publicar para asegurar el éxito de nuestros contenidos.

También dispone de una sección de favoritos en el que podemos seguir desde una pestaña aquellos perfiles de Instagram que nos interesan por su estrecha relación por la marca, o incluso a nuestra competencia. Además, podrás monitorizar la actividad de un hashtag o una búsqueda concreta en Instagram para ver qué actividad se genera a su alrededor.

Como ves, se trata de una herramienta bastante completa a un coste muy asumible. Si gestionas una o varias cuentas en Instagram y necesitas ejecutar un plan de contenidos de forma eficiente, te aconsejamos que la pruebes, ya que cuenta con la posibilidad de probarla sin compromiso durante 7 días antes de abonarse a uno de sus planes de suscripción.

Si necesitas que te aconsejemos, te orientemos o que tomemos las riendas de tu comunicación online, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te ayudaremos a alcanzar tus metas en el mundo digital.

Regreso a las aulas

Hace unos días tuvimos la oportunidad de ser protagonistas de una clase en el Master de Marketing Digital y eCommerce de la EAE Business School. Nuestro colaborador Ignacio Casasnovas fue profesor durante parte de la sesión del día, hablando a los alumnos sobre Google Analytics desde el punto de vista de su uso en el mundo profesional. Recogemos sus impresiones al respecto en las siguientes líneas:

No exagero si digo que al impartir la clase de ayer cumplí un sueño. Una de mis profesiones frustradas (a parte de las típicas futbolista y cantante) ha sido siempre ser profesor. Poder enseñar algo que tú sabes a alguien, difundir el conocimiento, es una experiencia por la que mucha gente se siente atraída, pero no siempre se puede llevar a cabo.

 Yo he esperado 35 años en poder subirme a la tarima de un aula, pero la verdad es que ha valido la pena. Superados los nervios iniciales, hubo mucha conexión con los alumnos, los cuales creo que encontraron bastante interesante el hecho de poder conocer de primera mano experiencias reales con Google Analytics en el mercado profesional.

Con el aplauso final («sugerido» por Anxo Armada, profesor titular, razón de peso para que los alumnos le siguieran la corriente) la adrenalina se estabilizó de nuevo y yo me fui con una sonrisa para casa, aumentada al ver el tweet de una alumna que anunciaba su satisfacción por la clase.

Ojalá podamos impartir más clases sobre Google Analytics o sobre cualquier otra temática en la que podamos aportar algo interesante a los alumnos, pues dando formación consigues no solo que los estudiantes aprendan, sino que además te obligas a reciclarte y a estar a la última de la materia impartida.

Como se ha podido comprobar nuestra experiencia en Google Analytics ha servido para poder impartir en un reconocido Master de Marketing. Si quieres que analicemos tu tráfico web y/o tus cuentas de Adwords no dudes en ponerte en contacto con nosotros, e intentaremos que quedes tan satisfecho como los alumnos de EAE.