Este curso en la agencia hemos apostado por contratar estudiantes de prácticas (Mónica – publicidad – y Nerea – diseño -). Es algo que varias veces había sobrevolado nuestros pensamientos, pero que sobre todo por falta de tiempo (o mejor dicho de prioridades) no lo habíamos ejecutado.
¿Está valiendo la pena? Os cuento las principales razones por las que la respuesta es rotundamente sí.
1) Juventud, divino tesoro
A pesar de que somos una empresa más bien joven, ellas sin duda lo son más, por lo que nos dan cada día un poco de su energía vital y sus ideas frescas. No solo ideas, simplemente el hecho de tener 20 años las sitúa en un entorno diferente al nuestro. Nosotros apenas nos aclaramos con Tik Tok y ellas ya conocen la siguiente de la siguiente Red Social
2) Ayuda con las rutinas
Tareas que llevamos haciendo demasiado tiempo a veces con (¡injustificada!) desgana, ellas las acogen con muy buena predisposición, entiendo que porque para ellas es algo nuevo. No solo eso, sino que sus ojos pueden ver cosas que los nuestros no hacían después de tanto tiempo.
3) Nuevos líderes
Los trabajadores del equipo que nunca han gestionado personas pueden estrenarse como nuevos líderes, ya que los estudiantes de prácticas son su responsabilidad. Un nuevo reto para ell@s que ya nos han agradecido.
4) Got Talent?
Aunque aún es pronto, ojalá alguna de estas estudiantes se queden en la agencia una vez acabadas las prácticas. Las hemos conocido con mucha más profundidad que si hubiésemos hecho un par de entrevistas a candidatos, por lo que sabemos perfectamente si encajaría en la agencia.
En definitiva, queríamos compartir nuestra experiencia para ver si os puede ser útil. Pero en realidad, al final, da igual si tienes 20, 30 o 60 años, la motivación y las ganas de aprender es lo que, según nosotros, más distingue a un buen trabajador. Y eso como decíamos Mónica y Nerea las tienen de sobras. <br>

¡Qué gran lección estas cuatro razones! Hurra por nuestros queridos partners!!!