Como ciudadanos, estamos acostumbrados a que, cuando se acercan las fiestas navideñas, pasen cosas. Y una de ellas es la irrupción de campañas de publicidad que, ya sea por su forma o por su contenido, nos llegan directamente al corazón. ¿Será que estamos programados para que estemos especialmente sensibles cuando el año está a punto de finalizar? ¿O será que anunciantes, agencias y medios se alían para disparar directo al corazón?
Sea como sea, es un hecho: en Navidad hay campañas que nos hacen llorar. Y mucho. Y hoy queremos dar voz al maravilloso trabajo que ha hecho la marca de whisky J&B, a propósito de estas fiestas. No olvidemos que es un producto muy consumido durante las celebraciones y que va a estar presente en las mesas de muchas casas y restaurantes de todo el mundo, además de los turrones y el jamón ibérico. Sin embargo, a diferencia de estos últimos productos, la marca ha tenido que buscar alternativas para poder llegar a su público objetivo; su alta graduación le impide anunciarse donde quiere, debe hacerlo donde puede, lo que limita bastante su margen de actuación. Es por ello que, en este caso, la planificación de medios cobra también especial atención. Porque, ¿Cómo impactar si no puede mostrarse en los medios más consumidos por parte de su público objetivo? En internet, de acuerdo, pero… de nuevo la misma pregunta… ¿Cómo impactar si todo su público objetivo no se encuentra allí? Pues muy sencillo, creando impacto más allá del término publicitario “impacto” -que se traduciría por toma de contacto con el público-. Y… ¿Cómo se puede conseguir? Pues creando una historia impactante, tan impactante que se haga viral. Dicho y hecho.

Fuente: www.marketingdirecto.com
La campaña “She” nos acerca a una historia familiar que, como tantas, se reúne por Navidad. Sin embargo, más allá de esta escena, se presentan otras historias de fondo, las de los personajes que están sentados a la mesa y sus propias vidas. Una campaña que “brinda apoyo a todas las personas que se ven obligadas a alejarse de sus familias por su forma de ser o comportarse que no encaja en los cánones establecidos o por miedo a ser rechazados”. Y, todo ello a través de temas tan candentes como las cuestiones de género e identidad de las que tanto se está hablando últimamente. Pero, en esta ocasión, la iniciativa cobra doble valor. Nos encontramos ante uno de los productos más varoniles y hombrunos que hay en el mercado, un producto que siempre se ha presentado a la sociedad bajo mensajes que ensalzaban esta hombría de quienes lo consumían. Este anuncio hubiera sido impensable hace apenas 50 años, en que se publicaban anuncios de la guisa de los que siguen a continuación:

Por suerte, parece que algo está cambiando. Y la publicidad, como siempre, es un reflejo de este cambio social. ¡Bravo! Si tú también estás pensando en hacer una campaña diferente y acercarla al público de una manera original y genere recuerdo, no dudes en contactar con nosotros. En Roldós sabemos cómo mediar para conseguirlo.
Carolina Serra Folch