Los Premios Ondas celebraron este año una nueva edición que volvió a consolidarlos como uno de los reconocimientos más influyentes del ámbito audiovisual, radiofónico y digital en España. La gala reunió a profesionales de la comunicación, la publicidad, la producción y los medios, y puso el foco en proyectos que, a lo largo del último año, han contribuido a transformar la manera en que se crean y consumen contenidos.
Desde Roldós Media, que un año más estuvo presente en la ceremonia, compartimos un resumen de los aspectos más relevantes de esta edición.
Los Ondas destacaron por premiar formatos que se han adaptado con acierto a las nuevas formas de consumo: desde producciones híbridas pensadas para entornos multipantalla hasta propuestas que han conectado de manera especialmente sólida con audiencias jóvenes. La gala reconoció tanto a proyectos consolidados como a nuevas iniciativas que están marcando el ritmo del cambio en radio, televisión y plataformas digitales.
Este enfoque confirma la tendencia del sector hacia una mayor diversidad narrativa y hacia la apuesta por contenidos capaces de convivir entre lo tradicional y lo emergente.
Como es habitual, los Premios Ondas pusieron en valor el trabajo de profesionales y equipos que han destacado por su creatividad, originalidad y capacidad de impacto. La ceremonia mantuvo su sello característico: celebraciones emotivas, discursos que reivindican la importancia de la comunicación como herramienta social y la puesta en escena de proyectos que han logrado conectar con el público de manera significativa.
Para quienes trabajamos en planificación de medios, estos reconocimientos aportan una visión global de las tendencias que están marcando la agenda del sector. ¡Estuvimos muy atentos!
Uno de los elementos más interesantes de esta edición fue la presencia creciente de producciones digitales y de audio bajo demanda. Podcasters, creadores de contenido y proyectos transmedia tuvieron un papel destacado, confirmando que la industria continúa ampliando horizontes y redefiniendo qué entendemos por comunicación audiovisual. Este tipo de reconocimiento impulsa la innovación, abre nuevas oportunidades para anunciantes y plataformas, y confirma que la diversificación de formatos es un camino sin retorno.
Más allá de los premios, los Ondas son un punto de encuentro clave para profesionales y empresas. La edición de este año volvió a convertirse en un espacio para compartir perspectivas, establecer sinergias y analizar cómo evolucionan las audiencias, las estrategias de distribución y los modelos de negocio.
La edición 2025 de los Premios Ondas dejó claro que el sector se encuentra en un momento de transformación constante, impulsado por nuevas narrativas, formatos emergentes y una fuerte apuesta por la calidad. Para las marcas y los profesionales de la comunicación, observar esta evolución resulta esencial para anticipar tendencias y construir estrategias eficaces y relevantes.
Gracias a los Premios Ondas por acogernos un año más. Y gracias a todos los profesionales que, con su talento, hacen posible una gala tan memorable. Seguro que el próximo año volvemos… y lo vivimos con las mismas ganas, energía y pasión.
Las marcas ya no solo buscan eficacia en sus campañas: ahora también exigen trazabilidad, sostenibilidad y compromiso real en su inversión publicitaria. Durante años, la publicidad se midió por su alcance, frecuencia y retorno. Hoy, sin embargo, las marcas suman una nueva métrica: su impacto ambiental y social.
Afortunadamente, los tiempos están cambiando; en un contexto donde los consumidores exigen coherencia, las marcas se ven obligadas a revisar cómo y dónde invierten su dinero. Dicho de otro modo, ya no se trata solo de qué dicen, sino de cómo lo comunican y a qué coste ambiental. Ahí está la clave.
La llamada “publicidad responsable” no es una moda: es una transformación estructural impulsada por la regulación, la presión del consumidor y los propios compromisos ESG (Environmental, Social and Governance) de las empresas. La huella de carbono de la publicidad ya no puede ignorarse, aunque se trate de un tema invisible a simple vista. No podemos dejar a un lado el hecho de que cada impresión, banner o vídeo reproducido genera fuertes emisiones, bien sea por servidores y centros de datos que alojan los anuncios, por los procesos de puja programática, donde se generan miles de transacciones por segundo, o a causa de la producción de contenidos, como pueden ser las grabaciones, transporte, iluminación, etc. Una auténtica locura, vamos.
Según un estudio de Scope3, el ecosistema digital genera alrededor del 1% de las emisiones globales de CO₂ y la publicidad online representa una parte significativa de ese total. De ahí la importancia de que cualquier acción, en nuestro caso campañas digitales, que se lleve a cabo debe ser eficiente, si no, se corre el riesgo de exista un exceso de pujas o tráfico no humano que puedan duplicar su huella sin mejorar resultados.
Además del impacto medioambiental, la industria publicitaria se enfrenta a una creciente demanda de transparencia y trazabilidad en toda su cadena de valor. Los anunciantes ya no se conforman con alcanzar audiencias; quieren saber con precisión dónde aparece su anuncio, cuánto de su inversión llega realmente al medio y qué parte se diluye en intermediarios o inventario no verificable. Esta exigencia de claridad está transformando profundamente la forma en que se planifican y compran los medios.
Para responder a esta nueva realidad, el sector está adoptando estándares y certificaciones que garantizan procesos más responsables. Iniciativas como Ad Net Zero o Scope3 permiten medir y reducir las emisiones generadas por las campañas digitales, mientras que los sellos de medios sostenibles acreditan a aquellas plataformas que implementan políticas activas para disminuir su impacto.
En Roldós Media entendemos que esta trazabilidad no solo mejora la sostenibilidad, sino que también aumenta la eficiencia y la confianza del anunciante. Saber exactamente cómo se distribuye cada euro invertido y cuál es el impacto de cada impresión no solo hace más transparente el proceso, sino que impulsa mejores decisiones estratégicas. Y esto, para nosotros es clave en tanto que marca la diferencia de las campañas de nuestros clientes.
Cada vez más, los anunciantes eligen sus partners no solo por la audiencia o el alcance que ofrecen, sino por cómo operan y qué valores representan. Esto ha impulsado el crecimiento de medios con políticas de carbono neutro, de plataformas que informan la huella de cada impresión y de agencias que integran métricas ESG en sus reportes de campaña. Algunos grandes anunciantes europeos incluso incluyen ya la huella de carbono por euro invertido como un KPI clave en su planificación de medios.
En este nuevo escenario, la tecnología se convierte en una aliada esencial. Las herramientas de optimización algorítmica permiten reducir pujas y consumos innecesarios; los sistemas de verificación automatizada y análisis con inteligencia artificial ayudan a detectar inventario fraudulento o poco ético; y los dashboards de sostenibilidad ofrecen una visión clara del coste ambiental de cada campaña. Gracias a estos avances, la industria está dando pasos firmes hacia una publicidad más limpia, medible y sostenible, en la que la eficiencia y la ética van de la mano.
La publicidad responsable ya no es solo una cuestión moral: es una auténtica ventaja competitiva. En Roldós Media creemos que el futuro de la inversión publicitaria pasa por la responsabilidad, la eficiencia y la transparencia. Tres valores con los que nos sentimos profundamente identificados y que van acorde con nuestra manera de entender este negocio. Por eso acompañamos a las marcas en su transición hacia una comunicación más consciente y sostenible. ¿Quieres saber cómo reducir la huella de carbono y mejorar la trazabilidad de tus campañas? En Roldós Media te ayudamos a planificar medios más sostenibles y responsables.
Cuentan los más veteranos de la casa que, en Roldós Media, los años no se miden solo en campañas, en GRPs ni en cierres de trimestre. Aquí, los años también se cuentan en noches compartidas, risas cruzadas y canciones que terminan a coro. Y si hay un momento que resume todo lo que somos, es sin duda este: Roldós&Friends, una cita ya legendaria que este otoño ha celebrado su décima edición.
Todo comenzó hace once años, en una de esas tardes en las que las buenas ideas brotan por doquier, a alguien en Roldós se le ocurrió algo simple pero poderoso: reunir a todos los medios de comunicación con los que trabajamos para agradecerles su trato, su generosidad, y sobre todo, esa complicidad que nace cuando los negocios se hacen con respeto y con alma. Porque sí, en Roldós creemos firmemente que la amistad en los negocios no solo es posible, sino deseable. Queríamos crear un espacio donde medios que compiten cada día pudieran conocerse, hablar sin tensiones, compartir una copa, una anécdota… o una habanera. Un encuentro en el que dejar de lado los cargos, las negociaciones y las prisas, para conectar desde otro lugar. Desde el respeto, el agradecimiento y, por qué no decirlo, desde el cariño.
Y así nació el encuentro Roldosiano, un evento único, casi secreto, que empezó con menos de 20 representantes de diferentes medios y que hoy ya reúne a más de cuarenta. Lo que comenzó como una cena entre colegas se ha convertido en una tradición esperada, deseada y celebrada. Cada año en un lugar distinto, pero siempre con el mismo espíritu: compartir, reír, cantar (sí, cantar) y a veces hasta bailar, y recordarnos que, aunque estemos en un sector competitivo, hay espacio para la cercanía y el reconocimiento mutuo.
Desde entonces, cada otoño, cuando Barcelona se quita el calor de encima y empieza a oler a castañas, nos reencontramos. A veces en La Camarga, otras en el Puerto de Barcelona, en BCN Kitchen, en el Tragaluz, en chiringuitos playeros… Este año, la cita ha sido en La Foodieteca, un espacio muy especial ubicado en el corazón de la ciudad. Risas, reencuentros, complicidades que nacieron en ediciones anteriores y que ya se sienten como viejas amistades. Porque si hay algo que emociona, incluso a los más duros del sector, es ver cómo algunos medios se conocen aquí por primera vez, y así lo manifiestan: “nos conocimos en la cena de Roldós”. Lo dicen con una sonrisa, con ese brillo en los ojos que aparece cuando algo auténtico ha ocurrido. A veces, hasta con cierta emoción, como si este pequeño gran encuentro fuera un oasis en medio del ruido y la presión.
Este año lo hemos vuelto a vivir. Medios nuevos que llegan y se integran con naturalidad, otros que repiten sin falta desde la primera edición. Porque si hay algo que distingue a esta fiesta es que, quien viene, quiere volver. No hay invitación que se rechace ni lista de espera que no crezca.
Después de la cena, como manda la tradición, se cantaron habaneras, dirigidas por nuestro consejero delegado, que ya ha hecho de esto su momento estelar. A veces, incluso se improvisan unas sardanas. Y, como siempre, los nuevos tuvieron que hablar, con discursos breves y valientes, que hacen reír, aplaudir… y brindar.
Pero esta noche es solo una parte de lo que construimos durante todo el año. Porque la relación con los medios no se cuida en una cena: se cultiva cada día, en cada llamada, cada negociación, cada acuerdo. Nuestra forma de trabajar es cercana, honesta y respetuosa –así lo brinda nuestro leit motiv empresarial– y creemos que eso, se nota. Nos mueve una filosofía clara: hacer las cosas bien, sin atajos, con transparencia y con humanidad. Es lo que hemos hecho durante más de siglo y medio, y lo que seguiremos haciendo, con la misma convicción, en cada relevo generacional.
Porque en Roldós somos una empresa familiar, y eso, también se nota. Se nota en los valores, en el trato, en las decisiones. Y se notará en el futuro. Porque las personas que vengan después sabrán que esto no es solo una agencia de medios: es una forma de estar en el mundo. Es una familia.
Brindamos por estos diez años de encuentros, por los medios que nos acompañan, por los nuevos que vendrán, y por todos los lazos que hemos tejido. Brindamos por la buena gente, por la buena voluntad y por los negocios hechos con alma.
Y brindamos, también, por lo que aún está por venir. Porque si algo nos ha enseñado esta historia, es que las cosas buenas, cuando se hacen con cariño, no tienen final. Y que la historia de Roldós Media, como las mejores, se escribe entre muchos.
Como hemos apuntado en numerosas ocasiones, en Roldós Media siempre hemos creído que la mejor manera de construir el futuro de nuestra industria es apostando por quienes todavía están formándose, pero ya tienen mucho que decir: los estudiantes. Por eso celebramos con entusiasmo el anuncio de una nueva edición del @Drac Novell, el único festival publicitario dirigido exclusivamente a jóvenes universitarios que sueñan con abrirse camino en el sector.
Cartel de la edición de 2025
Organizado por la Asociación Empresarial de Publicidad de Catalunya, que además está de aniversario por su centenario, el Drac Novell se ha consolidado a lo largo de los años como una plataforma de visibilidad para el talento emergente. No es solo un concurso, es una oportunidad única para que los estudiantes salgan del aula y entren, por la puerta grande, en el mundo profesional. Un puente entre la teoría y la práctica. Entre el futuro y el presente.
Todos sabemos que, en un sector tan competitivo y saturado como el publicitario, destacar no es fácil. Las agencias recibimos cientos de currículums y portfolios cada mes, y muchas veces, lo que marca la diferencia no es solo la calidad del trabajo, sino la visibilidad que ese trabajo alcanza. Festivales como este no solo premian la creatividad, sino que dan a los participantes la posibilidad de ser vistos, escuchados y reconocidos por profesionales en activo, agencias y marcas. Y eso, para alguien que está empezando, vale oro. Como explicábamos hace unos años, profesionales de nuestra agencia han tenido el honor de ejercer de jurado en diferentes ediciones y hemos podido comprobar cuánto talento hay en las aulas y la falta que hace darle voz antes de que sea demasiado tarde (https://www.roldos.es/blog/roldos-y-el-drac-novell/)
Jurado de la edición de 2019
Este tipo de iniciativas también benefician a las propias agencias. Aunque, en el fondo, no se trata solo de “darles una oportunidad”, sino también de abrirnos a aprender de ellos. Porque la innovación nace, muchas veces, de quienes aún no saben que algo “no se puede hacer”.
Desde Roldós Media queremos subrayar la importancia de seguir apoyando este tipo de espacios. Nuestra industria necesita una renovación constante, y los jóvenes son una fuente inagotable de ideas, energía y nuevas formas de entender la comunicación. Como agencia con más de un siglo de historia, sabemos que la mejor manera de honrar nuestro pasado es invertir en el futuro.
Animamos a todas las escuelas, universidades y estudiantes a participar. Que se equivoquen, que arriesguen, que experimenten. Que vean el Drac Novell no solo como un concurso, sino como un escenario donde pueden demostrar su valía, más allá de las notas y los títulos. Y a las agencias, marcas e instituciones, las invitamos a no perder de vista a estos jóvenes talentos que, sin duda, marcarán la diferencia en los próximos años.
Porque el futuro de la publicidad está más cerca de lo que parece. Solo hay que saber dónde mirar.