Acabada la Semana Santa y nuestras merecidas vacaciones, en @Roldós Media continuamos con nuestro calendario anual. Después de poner el foco en la prensa, las revistas y la radio en meses anteriores, abril lo dedicamos a un medio que ha sabido adaptarse como pocos a los nuevos tiempos: la publicidad exterior.
Y lo hacemos junto a Clear Channel, un partner con el que no solo compartimos proyectos, sino también una forma de entender la comunicación basada en la innovación, la cercanía y la confianza, unos términos que tenemos muy interiorizados
tanto en nuestra filosofía empresarial como en nuestro modelo de negocio. La sesión de fotos que realizamos con su equipo refleja precisamente eso: profesionalidad, complicidad y una visión compartida sobre hacia dónde evoluciona el
sector.
Y es que la publicidad exterior ha sido tradicionalmente sinónimo de cobertura y notoriedad. Su capacidad para impactar a grandes audiencias en entornos urbanos la ha convertido en una pieza clave dentro del mix de medios, y lejos de lo que algunos creen, está más en forma que nunca. Hoy, además, los datos respaldan su relevancia: según diferentes estudios del sector, más del 80% de la población recuerda haber visto publicidad exterior en la última semana, y su índice de recuerdo publicitario se sitúa entre los más altos, especialmente cuando se combina con otros canales. Pero lo más interesante es que este alcance masivo ya no está reñido con la segmentación ni con la precisión.
En los últimos años, la digitalización ha impulsado una auténtica revolución en el medio exterior. El DOOH (Digital Out Of Home) ha permitido pasar de impactos estáticos a experiencias dinámicas, adaptadas y mucho más relevantes para el usuario. Hoy es posible planificar campañas que se ajustan en tiempo real en función de múltiples variables: desde la hora del día hasta factores contextuales como el clima, la ubicación o incluso el comportamiento del público. Esto no solo mejora la eficacia de las campañas, sino que también abre nuevas oportunidades creativas. Las marcas pueden contar historias de forma más flexible, conectar mejor con su audiencia y reforzar su presencia de manera coherente con el resto de su ecosistema digital.
Además, la incorporación de herramientas de medición más avanzadas permite estimar coberturas, impactos y perfiles de audiencia con un nivel de detalle impensable hace solo unos años, y esta mejora permite que cualquier planificación de medios sea mucho más sólidos. Y, no nos engañemos, eso es lo que buscan nuestros clientes: datos reales que permitan tomar decisiones con menos porcentaje de riesgo. En este contexto, Clear Channel se posiciona como uno de los actores clave en la transformación del medio. Su apuesta por la digitalización, la calidad de sus soportes y su capacidad para ofrecer
soluciones integradas lo convierten en un partner estratégico para cualquier campaña. Y es que, un entorno cada vez más fragmentado, donde la atención del usuario se reparte entre múltiples canales, la publicidad exterior aporta algo diferencial: presencia constante en el mundo real.
Lejos de competir con el entorno digital, lo complementa y lo amplifica. De hecho, diversos estudios apuntan a que las campañas que combinan exterior con medios digitales incrementan significativamente su eficacia, mejorando tanto el recuerdo como la intención de compra. En Roldós Media lo hemos podido comprobar con clientes muy diferentes entre sí, pero con unos objetivos comunicacionales similares. Trabajar con el equipo de Clear Channel es, además, una experiencia que va más allá de lo profesional.


