Mes de julio, calor asfixiante, siesta y Tour de Francia son conceptos que casi se podría decir que van de la mano. El Tour de Francia, la carrera ciclista más grande e importante del mundo, es a su vez uno de los mayores escaparates publicitarios a nivel mundial. Las cifras que se mueven alrededor de la carrera son impresionantes:
- 12 millones de personas viendo el paso del Tour desde las cunetas francesas
- 4500 personas trabajando de forma directa en la organización
- 42 patrocinadores
- 60 cadenas retransmitiendo en directo
- 3500 millones de personas de audiencia potencial en televisión
La propia carrera es un escaparate publicitario de primer nivel, en el que se dan cita los 18 mejores equipos del panorama ciclista mundial. Cada uno de los equipos cuenta con varios patrocinadores, ya que a diferencia del fútbol u otros deportes, son las marcas comerciales y no los clubes los que ponen en movimiento los equipos.
Algunos patrocinadores son muy conocidos de antemano para cualquiera, como es el caso de Movistar, Cofidis o Europcar. Otros sin embargo, los asociaremos para siempre con el mundo del ciclismo, como podría ser el caso de los míticos equipos noventeros Mapei o Gewiss.
Pero además de la carrera y de los logotipos de las marcas estampados en los maillots de los ciclistas, el potencial publicitario del Tour de Francia va mucho más allá y tiene su mayor exponente en la Caravana Publicitaria que precede a la carrera y que pasa por todo el recorrido unas dos horas antes de que hagan aparición los corredores.
Se trata de la caravana con fines publicitarios más grande del mundo, con más de 150 vehículos repartiendo más de 14 millones de objetos en los 21 días que dura la carrera. Los que alguna vez han asistido en directo a la carrera, habrán comprobado la gran candidad de objetos que se pueden recopilar: gorras y camisetas son las más preciadas, pero otros muchos objetos publicitarios son repartidos entre los aficionados que esperan la carrera.
Y además del Tour de Francia, el calendario ciclista abarca los cinco continentes y pruebas de enero a octubre. Desde inicios del siglo pasado el ciclismo ha sido un estupendo vehículo publicitario muy aprovechado por infinidad de marcas que han conseguido notoriedad gracias al deporte de las dos ruedas.
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