Según la RAE, una felicitación es “la tarjeta postal, telegrama, etc. con que se felicita”, aunque, en su diccionario online, también recoge que es “la acción y efecto de felicitar”. Hasta aquí parece que todos lo tenemos claro. El conflicto llega cuando tenemos que ahondar un poco más en el término y definir dónde están los límites -en cuanto a contenido y forma- para que un mensaje pueda ser considerado como felicitación.
Al margen de esto, lo que viene siendo una realidad desde hace ya casi una década, es que gran parte de las empresas de este y de otros países, nos hemos decantado por las felicitaciones online. Es decir, hemos escogido la opción de felicitar las fiestas a nuestros clientes a través de internet, algo bastante lógico teniendo en cuenta las relaciones de los humanos con los dispositivos electrónicos.

Que si un e-mail personalizado, que si un viral, que si un vídeo en el canal interno de Youtube, que si un mensaje en las redes sociales… Pero, ¿realmente nos hace ilusión recibir este tipo de felicitaciones?
¿Dónde han quedado aquellas colecciones de postales que situábamos en la recepción de la oficina o de nuestros propios hogares? Recordemos que, cuantas más teníamos, más personas se habían encargado de felicitarnos la Navidad. En cambio, actualmente, felicitación digital y spam son, muchas veces, sinónimos.
Lamentablemente, hoy es difícil que recibamos nada por correo postal, a no ser que sean recibos y extractos bancarios, y en muchos casos ya ni eso; estos documentos han sido desbancados por don PDF, un tipo muy interesante aunque ahora no viene al caso.

En Roldós, este año hemos querido apostar por la originalidad. Sí, hemos querido felicitar las fiestas a nuestros clientes de un modo diferente: a través de una postal personalizada a través del correo postal.
Y sí, esta rudimentaria herramienta (no olvidemos que previamente ha sido introducida manualmente dentro de un sobre, junto a los sellos estipulados) es, hoy, original. Entendamos esta palabra como aquél sustantivo “que tiene, en sí o en sus obras o comportamiento, carácter de novedad”. Y, ¿por qué lo es? Porque nadie las utiliza.
El motivo de esta elección responde a la voluntad expresa de agradecer personalmente a nuestros clientes que sigan confiando en nosotros y con la voluntad de que el año que viene podamos volver a trabajar unidos. Esta es nuestra manera de deciros que, además de medir audiencias, sabemos medir la confianza de nuestros clientes.
Gracias y Felices Fiestas.