Hoy en día parece que no adentrarse en el terreno digital es un error, pero aunque pueda parecer curioso los formatos tradicionales (algunos por lo menos) todavía dan guerra.
Si nos centramos en las campañas de Branding, una de las opciones de los medios tradicionales sería una Campaña en Autobuses, mientras que si optamos por el digital tendríamos las campañas de Display (ya sean a través de Google Ads o de publicidad programática).
¿Qué es mejor?
Si bien es cierto que las campañas en autobuses son difícilmente medibles (¿cuántos usuarios target han visto el anuncio realmente?) lo cierto es que un anuncio en un autobús se ve. Mientras conduces, mientras caminas… unos le harán más caso que otros, pero si el recorrido y la frecuencia están bien pensados el impacto está prácticamente garantizado.

Las campañas de Display se miden más fácilmente (el anuncio ha alcanzado a x millones de personas) pero en cambio la realidad es que la mayoría de usuarios pasan el anuncio a la velocidad infernal de su dedo deslizándose. Está claro que algo se queda en alguna cabeza, pero seamos críticos: si todos los millones y millones de alcances que se hablan en las campañas de Display fueran ciertos, todos nos pasaríamos la vida viendo anuncios en el móvil.

Luego están las acciones que producen esos anuncios. En el caso del autobús la reacción inmediata es muy difícil. Mientras vas en coche es imposible (o al menos es ilegal) comprar un viaje al exótico destino que acabas de ver en el bus de delante. Es por ello que las campañas de Branding a medio largo plazo son casi siempre más útiles.
En el caso de la publicidad Display, sí que puedes en un click comprar lo que se te esté anunciando, pero la realidad también es que las tasas de conversión de este tipo de anuncios son cercanas a 0. Pocos compran cuando lo que en realidad están esperando impacientes es a ver su serie favorita o similar. Otro tema es las campañas de búsqueda, dónde el usuario está buscando proactivamente nuestro servicio o producto.
Así que en nuestra opinión, en este caso es confiar en el método tradicional, pues aunque pueda parecer lo contrario, da más garantías de éxito. De todas maneras, lo mejor sería hacer dos campañas por separado y decidir. Si queréis, en Roldós podemos asesoraros en ambas opciones.