El pasado 11 de noviembre, y siguiendo con el interés de Roldós en estar al día de las tendencias en el mundo digital, asistimos a la conferencia y posterior coloquio que Luis Maroto, consejero delegado de Amadeus – compañía que aspira a ser el líder en soluciones tecnológicas para la industria de los viajes – ofreció en ESADE. Las empresas, ¿deben utilizar los medios tecnológicos para sobrevivir, o como clave del éxito? Queda claro que estos no son para implantarlos “porque están de moda” o porque “hay que tener una web”, sino en beneficio de nuestro negocio. Nos ha de permitir llegar a muchos más clientes, hacer upsellings y cross-sellings, utilizar canales diferentes de los tradicionales.

Esta transformación llega por igual a empresas y trabajadores. En 1950, aquéllas tenían una media de vida de 64 años, y los trabajadores apenas cambiaban de compañía a lo largo de toda su vida laboral. En el año 2020, las empresas tendrán una media de 15 años de vida, y el personal habrá trabajado en más de 5 sociedades distintas. Si unos y otros han modificado su situación de forma tan drástica, los clientes también lo han hecho, y la fidelidad a unas compañías y a unas marcas no está en función de la tradición, sino de la propuesta de valor de los productos y servicios que el mercado ofrece.
El tamaño también importa para disponer de recursos con los que desarrollar nuevas propuestas, y por otro lado cada día aparecen iniciativas pensadas en mejorar las soluciones de llegada al mercado, generalmente basadas en tecnología. Hace 25 años las empresas de mayor capitalización bursátil eran las petroleras y del mundo del automóvil, que sumaban 36.000 millones de dólares y daban ocupación a 1.200.000 empleados; en 2014, empresas tecnológicas como Apple, Google o Facebook superan el billón de dólares de valor en Bolsa y emplean a 137.000 personas.
La velocidad de cambio es exponencial. Pensemos en que para alcanzar 50 millones de usuarios, la radio tardó 38 años, la televisión 13 años, internet 4 años, y el iPhone 6 … ¡74 días! O, por ejemplo, ¿sabéis que está previsto que China cope el 20% de turistas del mundo en el año 2023? Hay que pensar en el cliente y la cadena de valor de nuestro negocio, y ser muy cuidadoso con el servicio que les damos ya que cualquier fallo o insatisfacción se conoce en cuestión de minutos en todo el mercado que atendemos.

Mediante el Big Data, cuya tecnología nos permite conocer cada vez mejor el comportamiento de nuestros clientes actuales y potenciales, podemos personalizar nuestra – siempre que las leyes que velan por la protección de la información de los consumidores lo permitan – y cubrir una parte importante de sus necesidades. Sin olvidar los pasos que la llamada economía colaborativa juega un rol cada vez mayor, por ejemplo en el caso del turismo por motivos no sólo de ahorro, sino como una forma de intercambio de experiencias y forma de vivir de los ciudadanos, especialmente los jóvenes.
La empresa – acabó comentando Luis Maroto – debe llevar a cabo su plan de transformación digital pensando, por un lado, en el corto plazo en base a poner el foco en los clientes, y por otro en el largo plazo teniendo como objetivo la transformación interna de la organización.
Una interesante conferencia en la que captamos nuevas ideas para que Roldós os ayude a elegir y planificar los medios publicitarios adecuados para que los mensajes vuestros productos o servicios lleguen al mercado de forma eficiente. Si quieres que te ayudemos en este reto, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.