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Que los concursos de agencia son importantes, lo sabemos. Que los concursos de
agencia son un tema muy convulso, también. Y eso, además de quienes lo han vivido y
sufrido en sus propias carnes, lo saben bien todas las entidades, asociaciones, colegios
profesionales y demás colectivos profesionales cuyo objetivo es, o debería ser, velar
por el sector y por los agentes que lo componen.
Dejando atrás el conocido acuerdo de procedimiento de “La selección de Agencia” –
documento que elaboraron en su día la Asociación Española de Agencias de Publicidad
(AEAP) y la Asociación Española de Anunciantes (AEA), el con el fin de marcar un punto de
referencia en el camino hacia la eficacia y evitar los concursos masivos y no remunerados–
hoy queremos poner en valor la iniciativa que lleva a cabo la Asociación de Empresas de
la Comunicación (La Fede). Se trata del “Estudio de los Concursos de Publicidad y
Comunicación de la Administración Pública. Radiografía del mayor anunciante de España”, y
que se presentará el próximo 21 de marzo. Como bien explican, “esta investigación analiza
todos los concursos convocados en 2023 por las diferentes administraciones públicas
(europea, estatal, autonómica, local y de empresas públicas) para llevar a cabo todo tipo de
acciones y campañas de comunicación y publicidad”, y tiene como objetivo “seguir
potenciando la transparencia, el conocimiento, la gestión, la eficacia y los resultados de la
publicidad y la comunicación de la administración, en su conjunto el mayor anunciante del
país, siendo un beneficio tanto para la propia administración como para el sector publicitario
y de la comunicación, como para todas las empresas que forman parte del mismo: agencias
de publicidad, agencias de medios, agencias y consultoras de comunicación y RRPP y todo
tipo de empresas de servicios, así como a medios de comunicación y, por supuesto, a todos
los ciudadanos”. Estaremos muy atentos a ver cuáles son las principales conclusiones al
respecto; las del año pasado no era demasiado alentadoras, como puede leerse en la
página web de La Fede.

Fuente: https://www.lafede.es/eventos/radiografia-del-mayor-anunciante-del-pais-la-
administracion-publica/

Por su parte, el ámbito del diseño gráfico, estrechamente vinculado con la publicidad,
tampoco vive de espaldas a esta cuestión. Los diseñadores y estudios de diseño se han
visto igual de afectados por las malas prácticas de algunos. Y decimos algunos porque,
afortunadamente, hay muchos anunciantes e instituciones que sí velan por mejorar las
condiciones de trabajo y recompensar el trabajo realizado. En este sentido, en el año
2008 los socios y socias de ADG-FAD aprobaron el primer manifiesto por los concursos
justos y remunerados de la asociación. La motivación principal era el “cansancio de las
condiciones vergonzantes en que algunos concursos, incluso licitaciones, se publicitaban
desde administraciones públicas cuya misión se supone que es velar por la salud económica
y profesional de su comunidad”, como bien explicaron en su momento. Ahora, unos años
más tarde, en la FAD han trabajado unificando criterios con las diferentes disciplinas que
conforman la entidad para poder presentar un decálogo al servicio de todos los
profesionales de la artesanía, diseño y arquitectura, con el objetivo único de conseguir el
mejor resultado: la excelencia requerida por quien convoca un concurso.
A modo de resumen, y para ir abriendo boca, estos son los epígrafes del mencionado
documento:

  1. Un concurso no es un premio
  2. Define los objetivos y quién quieres que participe
  3. Haz una llamada de portafolios
  4. Las propuestas creativas se remuneran
  5. Fija un límite de rebaja en las propuestas económicas
  6. Vela por la diversidad
  7. Bases claras y transparentes
  8. Elige un jurado profesional y representativo
  9. Los estudiantes tienen que aprender
  10. Asesórate

Fuente: http://fad.cat/editor/wp-content/uploads/2022/04/FAD-Concurs-Just-Decaleg_ES.pdf

Y es que, realmente, sea cual sea la actividad específica de la agencia: comunicación,
publicidad, relaciones públicas, medios o diseño, la necesidad de que exista una
regulación en cuanto a la práctica de los concursos es compartida. Teniendo en cuenta
que la convocatoria de concursos es una práctica muy extendida tanto en las
administraciones públicas como entre las empresas privadas, todas las iniciativas son
pocas. Aunque más vale pocas que ninguna, dicho sea de paso.

Carolina Serra