Aprovechando que estamos aún inmersos en plena resaca postelectoral, nos ha parecido oportuno detenernos en un aspecto que ha cobrado casi más relevancia que los programas electorales de los candidatos: las fake news. Un asunto que nos preocupa, y mucho, a todos los que nos dedicamos al ya de por sí difícil mundo de la comunicación. Este fenómeno del que todos hablan, se ha colado en Internet y ha calado entre los ciudadanos.
Estos días se ha hablado mucho del tema debido al 28-A, y todos los medios de comunicación de este país han recogido datos al respecto. La Vanguardia advertía que “Facebook tratará de evitar las ‘fake news’ en sus redes el 28-A, pero admite que no es fácil”. Desde rtve nos recordaban que: “Todos podemos caer en la red de las ‘fake news’ y Whatsapp puede ser su mayor aliado estas elecciones”. Por su parte, el diario La razón va más allá, atribuyendo a los bulos la responsabilidad de los resultados electorales: Alerta «fake news»: Las noticias falsas condicionan la campaña electoral”.

Fuente: https://maldita.es/maldito-bulo/dejemos-de-hablar-de-fake-news-y-de-noticias-falsas/
Valga decir que la incidencia de este fenómeno se está utilizando a conveniencia, según hayan sido los resultados obtenidos en las urnas. Y la verdad es que resulta sencillo hacerlo porque realmente, para bien o para mal, su incidencia es inmedible; apela directamente a lo más profundo del individuo, alterando la percepción que este tiene de los candidatos/partidos y modificando su conducta. A partir de una noticia, la imagen de marca de un partido puede salir reforzada o, por el contrario, puede precipitarse al vacío, como si cayera de lo alto de un precipicio. Y eso no siempre se puede medir en número de votos; el ciudadano tiene muchas opciones de respuesta: votar a otros partidos afines, dar su voto a partidos opuestos, seguir votando al mismo partido –a pesar de todo–, abstenerse, etc. Como vemos, no es asunto sencillo porque 1+1 no siempre son 2.
En este interesante vídeo, Antena 3 pone a prueba el impacto que varias fake news tienen sobre distintos ciudadanos, de distintas edades y clases sociales, como sucede entre los usuarios de las redes sociales, canal donde las noticias falsas han encontrado su mejor vía de propagación:

Fuente: Antena 3
Sin embargo, la preocupación del fenómeno fake news va más allá del ámbito político; es algo que trae de cabeza a las marcas, productos y empresas en general, sea cual sea la actividad a la que se dedican. Los departamentos de comunicación y las agencias de publicidad lo están teniendo muy complicado para poder llevar a cabo las estrategias de comunicación de sus clientes, susceptibles (ahora más que nunca) a este peligroso factor externo.
La revista Control publicidad compartía hace unos meses el siguiente decálogo elaborado por los servicios audiovisuales públicos autonómicos para intentar detectar este tipo de noticias, basadas en la mentira, el engaño y las medias verdades, y bajo el lema: “Si dudas, no compartas”.
Los diez puntos a tener en cuenta son:
- El titular
- El autor.
- La fuente y el medio.
- La “exclusividad
- El formato.
- La fecha
- La redacción.
- Las imágenes y vídeos.
- Los links.
- Los hechos.
Merece la pena que, como usuarios, los tengamos en cuenta, pero como empresa, también. Si eres de este último grupo, recuerda que a través de una buena planificación de medios puedes combatir el deterioro de tu marca ante este tipo de amenazas. Y en Roldós Media, podemos ayudarte. Porque la mejor defensa… sigue siendo un buen ataque.