por Roldós | Sep 25, 2013 | Publicidad y medios
¿Te gustaría tener en Barcelona paradas de metro que se llamasen “Quesos ROCAFORT”, “Leche Pascual MARAGALL” o “POBLE SEC Dodotis”? Así apareció en un artículo bromista en La Vanguardia del pasado 17 de septiembre.
Barcelona se suma a una tendencia creciente hoy en día: los grandes sistemas de transporte público incorporan programas especiales de patrocinio para rentabilizar sus activos y obtener ingresos adicionales. Ciudades como Londres, Madrid o Lisboa son ejemplos significativos.
Se entiende por patrocinio corporativo el conjunto de actuaciones que consisten en agrupar derechos de carácter comercial y de marketing, y en el que el tomador de los derechos realiza su comercialización integral por un período de tiempo que habitualmente supera los dos años. Se incluyen la comercialización de la denominación (“naming rights”) de estaciones o líneas de metro, tranvías, funiculares, líneas de autobús o redes de servicios de transporte público en general, así como la ambientación especial en esas zonas de transfer.

El Tramvia Blau, otra opción publicitaria.
En el año 2012, Transport for London firmó un acuerdo con Emirates para el naming del teleférico que conecta el O2 Arena y el centro de exposiciones ExCel London, por valor de 36 millones de libras y por diez años. La empresa de telecomunicaciones Portugal Telecom (PT) firmó con el metro de Lisboa un acuerdo de cinco años para el naming de la estación Baixa Chiado. En el año 2013, Metro de Madrid ha firmado con Vodafone para el patrocinio de la estación Sol, así como toda la línea 2 del metro, por valor de 3 millones de euros y por un plazo de tres años.

Próxima estación: Vodafone Sol.
En cuanto al Metro de Barcelona, las paradas de “CORREOS” en el antiguo ramal de Jaime I-Correos, o la todavía existente “LICEU”, tenían su nombre de dos empresas como lo era el Servicio de Correos y el Teatre del Liceu, sin que sepamos que hubiese generado ningún ingreso a TMB. Lo cierto es que se trata de una buena iniciativa destinada a captar recursos y evitar más recortes sociales, o al menos esperamos que así sea.

Baixa-Chiado, patrocinada por PT.
En Roldós te podemos informar de esta iniciativa metropolitana y aconsejarte en la planificación de tu campaña publicitaria, a fin de optimizar la inversión en los medios.
por Roldós | Ago 28, 2013 | Publicidad y medios
Según vaticinan los expertos, los años ochenta están a la vuelta de la esquina. Por lo que parece, es cuestión de días que veamos a las chicas de nuevo con hombreras y tachuelas en sus prendas de vestir y a los chicos con esos maravillosos tupés acaparando el frontal de sus cabelleras. Como lo oís, ¡los ochenta atacan de nuevo!

Volviendo a los ’80…
Pero es curioso que cuando se habla del retorno de una época tendemos a pensar siempre en todo lo relativo a moda. Pero no todo es moda. En nuestro caso, la publicidad, sabemos muy bien que ello significa que se retomen algunas tendencias, formatos, lenguajes, técnicas, discursos, etc… que tuvieron éxito hace treinta años y que ahora pueden volver a tenerlo. Pero, ¿y qué ocurre con los medios? ¿Vamos a presenciar de nuevo la proliferación de vallas publicitarias en la red de carreteras españolas? ¿Recuperaremos las páginas amarillas como medio de información y, por tanto, como soporte publicitario? ¿Las playas volverán a ser víctimas de la presencia de numerosas avionetas que lanzan pelotas inflables a los veraneantes que pretenden tomar el sol? ¿Acaso las riñoneras y los monederos de plástico con forma de tubo que se colgaba al cuello se van a convertir de nuevo en objetos promocionales?

¿Quedó alguna casa sin el mítico balón azul de NIVEA?
No nos engañemos, estos vaticinios pueden acabar siendo una realidad este mismo invierno. Y la verdad es que no hay nada de malo en ello. Si algunos medios o soportes vuelven es porque en su día fueron efectivos y posiblemente puedan volver a serlo. Nadie dijo que avanzar fuera romper con el pasado.

El frisbie como elemento publicitario… un clásico de los ’80.
Es por ello que Roldós ha aprendido a no tirar ni a descartar nada. Cualquier medio o soporte es susceptible a ser válido ahora, en un futuro próximo o en otro más tardío, todo es cuestión de tiempo. Y es que no invertiremos donde queremos, ni tan siquiera donde desea el cliente. Invertimos donde al consumidor se le antoja. Y visto lo visto, y a nuestra edad, por si acaso, tenemos el ojo echado a un par de cabinas telefónicas. Y si finalmente no se da el caso, no pasa nada, tenemos alternativas de sobras, que ya hemos sido partícipes de unas cuantas modas.
por Roldós | Ago 1, 2013 | Publicidad y medios
La crisis y sus devastadores efectos generan un sinfín de oportunidades. Y no es necesario tener una mente muy creativa para poder ver luz en el túnel ni al final de éste. En el caso que nos ocupa, algunos anunciantes ya se han percatado de que el descenso en cuanto a inversión publicitaria –consecuencia directa de la crisis económica y de la saturación publicitaria- puede suponer una importante oportunidad para aquellos que mantienen su inversión de manera activa.

Actualmente el público está menos expuesto a la constante batería de anuncios a la que debía hacer frente años atrás, por lo que su capacidad de recepción es notablemente mayor que hace un tiempo. Al haber menos anuncios se ha perdido esta sensación de saturación por parte del consumidor, algo que resulta muy, muy ventajoso para el anunciante, que hace las veces de emisor. Y si a este factor le añadimos que nos encontramos en el inicio del período vacacional, momento en que los usuarios están más relajados y son mucho más susceptibles de recibir con atención cualquier tipo de mensaje que pueda resultarle de interés, las posibilidades de impacto útil se multiplican.

Creemos que, si se lleva a cabo una cuidada planificación de medios, nos encontramos ante una de las mejores oportunidades para resolver una campaña con eficacia. Es buen momento para lanzar marcas al mercado, es buen momento de reforzar la imagen de marca, es buen momento para comunicar novedades que afecten al precio o a la presentación de los productos… los usuarios quieren saber cualquier tipo de información y están preparados para asumirla. Eso sí, siguiendo con un modelo comunicativo coherente, el receptor sólo recibirá y decodificará el mensaje si le llega sin ruido y a través del canal adecuado. Y eso sólo se puede hacer a través de una cuidada planificación de medios, algo que en Roldós sabemos hacer muy bien a pesar del calor.

La pancarta de la avioneta: un clásico de la publicidad veraniega.
por Roldós | Jul 3, 2013 | Publicidad y medios
Como todo el mundo sabe, el término “rebajas” hace alusión a la venta de existencias a precios más bajos durante un período de tiempo determinado. De ahí su nombre; los precios no son bajos sino que son re-bajos.

Las inconfundibles rebajas de El Corte Inglés
Aunque sabemos que esta práctica se remonta a principios del siglo pasado, resulta difícil datar su origen con exactitud. Sin embargo, llama la atención el hecho de que sea compartida por todos los países desarrollados. Todos ellos tienen uno o más períodos al año en que ofrecen los productos a precios más competitivos.

En 1929 ya teníamos rebajas, y antes también.
Lo más curioso de todo este fenómeno es su dependencia hacia la publicidad. Desde un principio los establecimientos recurrieron a los anuncios en la prensa del momento para difundir su mensaje al público y conseguir los dos objetivos básicos en cualquier acción de este tipo:
- Informar, es decir, hacer saber al público que el establecimiento se encontraba en período de rebajas.
- Persuadir, o sea, convencer a los ciudadanos de las bondades de las ofertas para que se acercaran al comercio en cuestión.
Hoy, un siglo después, la publicidad sigue siendo indispensable para los comerciantes. Estos no pueden pretender que los ciudadanos se conviertan en sus clientes sin antes informarles de lo que ofrecen y les persuaden para que se acerquen a verlo.

Informar y persuadir al potencial cliente en época de rebajas es algo internacional.
La única diferencia que nos separa de las prácticas de finales del siglo XIX-principios del XX es que actualmente tenemos un control absoluto de las tendencias, hábitos, gustos, etc. de los consumidores, conocimientos hasta hace relativamente poco tiempo inexistentes. Hoy, las agencias de medios disponen de las herramientas necesarias para realizar una adecuada planificación de medios y hacer llegar el mensaje de forma eficaz al target de los clientes. Los anunciantes experimentados no dudan en poner en manos de los “profesionales de los medios” sus campañas en período de rebajas.
Solo así se conseguirá un futuro próspero a la larga amistad mantenida entre las rebajas y la publicidad.