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Durante las últimas semanas, son muchas las noticias negativas que hemos podido leer en los medios en relación con el asunto de la carne mechada. Las razones son obvias: dos personas fallecidas en nuestro país y otras tantas intoxicadas a causa del consumo de lotes en mal estado de este producto.

La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España ha salido al paso enseguida, señalando que este brote constituye únicamente un caso aislado en nuestro país. Los datos lo confirman: en los últimos tres años, España ha registrado tan solo 15 casos como el de la carne mechada. Así pues, los consumidores deberían quedarse tranquilos.

En cualquier caso, se hace necesario un protocolo que actúe de manera eficiente contra una crisis que podría hacer mucho daño al sector cárnico. Una vía de actuación que pasa por comunicar dicha crisis de manera estratégica y directa. ¿Las claves? Ponerse en el lugar de los afectados, actuar con rapidez y, sobre todo, utilizar el sentido común. Tres ingredientes básicos a la hora de comunicar en tiempos de crisis. A raíz del tema, mostraremos dos ejemplos de crisis, que en su día fueron comunicados de distinta forma. Las conclusiones se obtienen por sí solas.

Maria Sharapova y su supuesto dopaje

En 2016, la tenista rusa fue acusada de dopaje por parte de las autoridades deportivas internacionales. ¿El motivo? Haber consumido meldonium, una sustancia sobre cuyos efectos no existe todavía un verdadero conocimiento. Antes de que la noticia pudiese propagarse y fuese ya demasiado tarde, la ex nº1 del mundo, asesorada por su equipo de comunicación, decidió adelantarse y ofrecer ante los medios su propia versión de los hechos. Esta iniciativa le permitió ofrecer argumentos convincentes sobre lo ocurrido y revertir la situación: las marcas patrocinadoras que le habían retirado su apoyo volvieron a respaldarla.

Nestlé y sus barritas de Kit Kat

Hace ya casi una década, la ONG Greenpeace publicó un vídeo en el que denunciaba que las barritas de Kit Kat de la compañía suiza se fabricaban con aceite de palma de los bosques de Indonesia, contribuyendo a su deforestación y, por tanto, a la extinción de los orangutanes que habitan dicha zona. La marca, en vez de actuar con integridad, no quiso reconocer la situación, lo que desembocó en una llamativa campaña de social media contra la misma. Pero, además, y a pesar de las acciones y comentarios de los usuarios, Nestlé empezó a borrar todas las quejas que denunciaban su mala praxis. Una reacción que animó a unirse a más usuarios y atacar las redes sociales de la compañía.

Desde Roldós Media podemos aconsejarte sobre cómo resolver de forma estratégica y directa una crisis de tu empresa o marca. ¡Contáctanos!

Pablo Gutiérrez, Departamento Digital