La publicidad en los años setenta

El post de esta semana nos remite a un texto publicado en La Vanguardia en la década de los setenta del siglo pasado. Si leemos atentamente las diferentes ideas de esta breve sección periódica titulada “El pro y el contra”, advertiremos grandes dilemas, todos ellos propios de debate hoy, casi cincuenta años más tarde.

Noel Claraso, afamado escritor y guionista español, es capaz de concentrar interesantes reflexiones a propósito de la publicidad en un brevísimo texto. Nuestro objetivo es destacar algunas de ellas para que nuestros lectores pueden ver cómo eran las cosas antes y cuánto de iguales son ahora… 

La Vanguardia, 22 de julio de 1975

La Vanguardia, 22 de julio de 1975

En primer lugar, el autor habla del uso de determinadas licencias publicitarias referentes al lenguaje: las faltas de ortografía. Así, no era extraño (ni lo sigue siendo), que algunos textos presentaran algún error ortográfico o gramatical. De este modo se conseguía captar la atención del público. Actualmente, a pesar de que sería una interesante técnica para intentar conseguir un segundo de atención (o un clic) de nuestra audiencia, su abuso (intencionado o no) la ha relegado al olvido. La costumbre es lo que tiene. Por desgracia, a nadie sorprende ya toparse ante una falta ortográfica en un anuncio (ni tampoco en los libros, medios de comunicación u otros medios impresos). Por eso, el famoso “si toséis, toméis” -conocido slogan al cual alude Claraso, y que se hizo muy popular en la Barcelona de principios del siglo pasado, gracias a la perspicacia del publicitario Rafael Roldós, que lo ideó para dar a conocer el producto de su gran amigo, el doctor Andreu- ya no causaría el revuelo que supuso en su momento.

En segundo lugar, el texto se refiere también a la idea de que “lo bueno de un anuncio es que llame la atención”, aunque sea a base de repetición, llegando, si es necesario, hasta la saciedad. Pues bien, el verano de 2017 nos deja una muestra de cómo seguir a pies juntillas esta recomendación y, además, con éxito. Algún avispado lector ya habrá intuido que nos estamos refiriendo al controvertido anuncio del “pollo, pollo”, de una conocida cadena de comida rápida. Esta campaña ha conseguido revolucionar las redes sociales a la par que ha representado un aumento de las ventas del mencionado producto, según afirma la compañía, convencida, además, de que “Cuando algo es bueno de verdad, se dice dos veces. Por eso en KFC no hacemos solo pollo, hacemos Pollo, Pollo.”

Una vez más, nos encontramos ante un caso que nos demuestra que no todo está caduco. Eso sí, hay que dar con la varita mágica, aunque, esa oportunidad en ocasiones sea fruto del azar.

Anuncio KFC “Pollo Pollo”. Fuente: Youtube

A lo que no tenemos respuesta todavía es a las reflexiones que el autor expone acerca de la nomenclatura publicitaria. Y es que… si “la ciencia de los anuncios se llama publicidad (…) ¿por qué no llamarla anunciaduría? O ¿por qué a los anuncios no se les llama publicidatorios o algo así?”. Realmente, continúan siendo misterios del lenguaje, y hasta que podamos resolverlos, desde Roldós seguiremos atentos a la revolución del “pollo, pollo” y a las posibles licencias ortográficas que nos depare “la vuelta al cole”. 

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A propósito de La Mercè

A las puertas de una nueva edición de las fiestas de la Mercè, nos ha vuelto a venir a la cabeza la figura de nuestro fundador, Rafael Roldós Viñolas. Que su mentalidad era inquieta, es algo que ya venimos descubriendo desde hace algún tiempo. En esta ocasión nos parece oportuno rememorar una de sus iniciativas, elaboradas siempre bajo un prisma publicitario y en un contexto donde innovar era crear de la nada, lo que todavía las convierte en más ilustres.

A finales del siglo XIX este pionero se atrevió a emprender nuevos proyectos y a idear formas alternativas de explotación comercial del mobiliario urbano. En el año 1877 presentó al Ayuntamiento de Barcelona una propuesta de decoración urbanística de las Ramblas de Barcelona, con motivo de la celebración de las fiestas de la Mercè, nombrada patrona de la ciudad por el Consell de la Ciutat cuando hubo finalizado la plaga de langostas que se produjo en la ciudad en 1687. Así, Rafael Roldós presentó un proyecto donde exponía que: “Teniendo presentado un proyecto para aumentar el decoro de la Rambla en los días de ferias y fiestas de la Merced (…) por el cual el nomenclato estará comprendido en tanjas recortadas en un metro y diez centímetros de ancho por un metro y cincuenta o sesenta centímetros de alto con cuatro banderas de un metro de ancho por un metro setenta centímetros de largo. Dichos escudos trofeos como complemento se sujetarán a los árboles mismos, por lo cual los polos del primer proyecto desaparecen y así dejan el paso mas franco y espedido”. [1]

Naturalmente, el objetivo de Roldós no era otro que el de utilizar estos elementos decorativos como soportes publicitarios, favoreciendo así a la actividad de su agencia de publicidad, Roldós y Compañía, y a la del negocio publicitario, aún en fase embrionaria. En el dibujo que sigue a continuación, adjunto a la memoria que presentó al Ayuntamiento, puede apreciarse la majestuosidad del proyecto.

Dibujo Ramblas_1877

“Nomenclato Anunciador. Vista longitudinal”. Dibujo a escala 0,04/1,00, del proyecto de decoración de las Ramblas con motivo de las fiestas de la Mercé.

Sin embargo, a pesar de los múltiples intentos de Roldós, el Ayuntamiento no aprobó su propuesta y no se llegó a materializar. A pesar de ello, Roldós siguió al frente de nuevas iniciativas -como veremos a lo largo de las próximas semanas- de igual modo que la publicidad exterior siguió su evolución hasta llegar a las sorprendentes propuestas que encontramos actualmente por las calles.

porcelanosa tram

Hoy, casi 140 años más tarde, en esta casa seguimos trabajando con todo tipo de medios y soportes publicitarios, e ideando nuevas alternativas. Porque sabemos que la publicidad se ha hecho grande gracias a iniciativas como ésta.


[1] Carta enviada por Rafael Roldós Viñolas al Ayuntamiento de Barcelona. Barcelona, 14 agosto 1877.

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La novedad de los soportes publicitarios del Siglo XIX

Al hilo de lo tratado en el post de la semana pasada, la relevancia del tema nos invita a seguir hablando de las estaciones de los transportes públicos como soporte publicitario, ya que a veces olvidamos que esta práctica es mucho más antigua de lo que pueda parecer.

Tranvia Barcelona Publicidad

Antiguo tranvía barcelonés con una publicidad bien actual…

En Barcelona, los primeros tranvías empiezan a circular a mediados de la segunda mitad del siglo XIX. Con el fin de facilitar la tracción de los pesados ómnibus, se tendieron rieles a lo largo de su recorrido y progresivamente se fue alargando el trayecto hasta conectar casi toda la ciudad. Como es natural, los ciudadanos no tardaron en utilizar este medio de transporte para desplazarse, especialmente los fines de semana.

En un contexto donde una gran parte de la población no estaba alfabetizada la publicidad exterior se convirtió en uno de los medios más efectivos, especialmente el cartel. Sin embargo, su uso indiscriminado provocó una enorme saturación, dejando a los mensajes enterrados bajo nuevos mensajes que se fijaban día tras día. Esta saturación, junto con la creciente demanda del uso de los transportes públicos (los ciudadanos carecían de transporte privado) dio origen a la instalación de mobiliario urbano con uso publicitario, una oportunidad de negocio que sólo los más avispados supieron aprovechar. Este es el caso de Rafael Roldós, uno de los primeros agentes que sí lo supo vislumbrar. De nuevo, su visión emprendedora le condujo a ofrecer este servicio en la década de 1870, algo muy novedoso si tenemos en cuenta no sólo la reciente inauguración de su agencia, Roldós y Compañía, sino también la reciente aparición de los primeros tranvías de Barcelona.

Como en tantos otros publicados en la década de los setenta y ochenta del siglo XIX, la agencia detallaba en este anuncio aparecido en El anunciador catalán la oferta de sus servicios, entre los que se encontraba la admisión de anuncios para las estaciones de ferrocarril y tranvía.

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Fuente: El anunciador catalán, 5 de febrero de 1878, p. 4.

 Su idoneidad como soporte publicitario ha hecho que las formas publicitarias se fueran adaptando a medida que los medios de transporte se iban ampliando y evolucionado. Podríamos resumir sus ventajas respecto a otros medios y soportes en cuatro:

  • Son localizaciones que concentran a un amplio (y diverso) número de transeúntes, por lo que el precio por impacto es muy reducido.
  • Suelen generarse largos momentos de espera, lo que incita al usuario a leer cuanto tenga a su alrededor y, en ocasiones, más de una vez.
  • Los formatos de las piezas publicitarias son de gran tamaño, lo que permite gran visibilidad de su contenido.
  • Invitan a la acción inmediata siempre y cuando el establecimiento se halle cerca de las estaciones.
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En el Siglo XXI los transportes públicos siguen siendo un medio muy interesante.
Desde hace siglos en Roldós conocemos estas ventajas y sabemos cómo aprovechar al máximo las posibilidades que ofrece el mobiliario urbano. Si estás interesado en saber más, contáctanos.
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L’orgull de ser protagonistes de la història de la publicitat.

Mica en mica la memòria històrica està agafant embranzida i ara li ha tocat el torn a la publicitat. Sembla que aquesta disciplina, que sempre s’ha manifestat poc sensible amb aquest tema, està guanyant la batalla al pas del temps i ha decidit posar-hi remei. Fa uns anys que Catalunya, pionera en la creació de les primeres manifestacions publicitàries i protagonista dels esdeveniments més importants en els inicis de la professió, està portant a terme diferents iniciatives per recuperar-ne la història i preservar-ne el seu record.

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Seu de Roldós i del diari Las Noticias.

El fet que el passat diumenge Catalunya Ràdio dediqués un programa a la “Publicitat de Catalunya” -així com la publicació de llibres i l’emissió de programes televisius que van acompanyar a l’exposició realitzada ara fa un any al Palau Robert (Publicitat a Catalunya. 1857-1957: Roldós i els pioners) i de la qual l’agència Roldós va ser-ne el fil conductor- són un fidel reflex.  

equipo roldós

 L’actual equip de Roldós amb el fundador al fons.

De una manera lúdica i original es va presentar la història de la publicitat de la mà del periodista Enric Calpena i el dr. Joan Sabaté. En un dels talls del programa es va reproduir una hipotètica conversa entre un jove Rafael Roldós Viñolas, considerat “El gran pioner de la publicitat a Catalunya”.per ser el primer agent de publicitat documentat d’Espanya i fundador de Roldós y Compañía, i un conegut seu. Al llarg d’aquest diàleg es diuen algunes afirmacions que, de ben cert, encara són vigents. Tant és així que ens ha semblat molt oportú reproduir-lo per compartir els orígens de Roldós i veure com la nostra voluntat de servei (que és la nostra raó de ser) s’ha mantingut invariable:

- Senyor: Rafael, felicitats! Sembla que era ahir que et veiem córrer com una centella per portar els anuncis impresos a la redacció de El diario de Barcelona. I ara inaugures aquesta empresa tot i que no sabria dir ben bé a què et dedicaràs.

- Rafael: amic meu. És normal que no ho sàpigues ben bé; és la primera vegada que algú obre un negoci com aquest.

- S.: Roldós y Compañía. Centro de Anuncis. Realment penses viure només de fer d’anuncis? T’ho creus?

- R.: A partir d’ara nosaltres volem ser l’intermediari entre la persona que vol anunciar el producte i el diari on ha de sortir publicat l’anunci. Però que quedi clar, nosaltres treballem per als anunciants, eh?. Per això m’he instal·lat al carrer Escudellers. Més cèntric impossible!

- S.: Si ets a prop dels  principals comerços  i botigues de Barcelona et serà més fàcil donar-te a conèixer. Però la gent voldrà que algú els hi faci els anuncis?

- R.: És clar, creu-me. Això de la publicitat promet ser un negoci de molt futur. Els anunciants volen arribar a tot el públic possible i la gent de diaris i revistes comença a veure en aquestes publicacions una bona font d’ingressos. Aquest és l’objectiu de Roldós y Compañía: “Se fan contractas ventajosas pera la inserció d’anuncis en tots los periódichs de Barcelona, Madrit y demés provincias d’Espanya y Extranjer”.

- S.: Caram Roldós, no t’hi poses pas per poc. Em meravelles, si has estat capaç d’aixecar això amb 26 anys, ves a saber on pots arribar amb el temps….

Anunci Diari Catala

Anunci mencionat al tall, publicat al diari Veu de Catalunya el 26 d’agost de 1880.

Doncs amb el temps ha arribat al segle XXI, convertint-se en l’agència més antiga del món en actiu per ser una de les primeres agències que es van fundar al nostre  país. I això ha estat possible  gràcies a nosaltres però, molt especialment, a la fidelitat dels nostres clients.

A tots, gràcies!

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Aquí teniu el programa complet “La Publicitat a Catalunya” emès el diumenge 28 d’abril de 2013. El diàleg abans reproduït es pot escoltar a partir del minut 40 de programa.

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